El contrato que estuvo vigente durante 36 años terminó el 31 de octubre. El Gobierno argumentó que encontró problemas financieros, administrativos y operativos en el FOMAG, mientras prepara una nueva licitación para definir quién administrará los recursos del magisterio.
El Gobierno nacional decidió no renovar el contrato entre el Fondo Nacional de Prestaciones Sociales del Magisterio (FOMAG) y Fiduprevisora, entidad que durante 36 años estuvo a cargo de la administración de los recursos del fondo. El anuncio fue realizado por la ministra de Educación, Ilva Myriam Hoyos, el viernes 30 de octubre, después de una reunión del Consejo Directivo del FOMAG.
La decisión, que comenzó a hacerse efectiva el 1 de noviembre, abre un periodo de transición de un año, prorrogable por otro, mientras se estructura un nuevo proceso de contratación. Durante ese tiempo deberán mantenerse los servicios de salud y los trámites relacionados con las prestaciones económicas de los docentes.
En su publicación del 1 de noviembre, El Espectador explicó que la decisión tenía antecedentes y respondía a una serie de dificultades acumuladas en la administración del fondo, que tiene a su cargo la atención de más de 800.000 maestros y familiares.
¿Por qué el Gobierno decidió no renovar el contrato?
Según explicó el Ministerio de Educación, la determinación se tomó después de una revisión jurídica, técnica, financiera y operativa del FOMAG. El análisis incluyó el contrato de fiducia firmado en 1990 y sus 43 otrosíes, además de informes de supervisión, documentos de organismos de control y decisiones relacionadas con la prestación de los servicios.
Entre los principales hallazgos, el Ministerio señaló que el fondo registraba un patrimonio negativo de aproximadamente $3,2 billones a junio de 2026. También identificó dificultades en el funcionamiento del modelo de salud, barreras para acceder a la atención médica y retrasos en el reconocimiento de prestaciones económicas.
La revisión incluyó mesas técnicas sobre salud, finanzas y tecnología. Además, la cartera tuvo en cuenta las quejas de los afiliados, las tutelas presentadas para reclamar atención y una medida cautelar de la Superintendencia Nacional de Salud relacionada con la operación del servicio.
El Ministerio también informó que trasladó los hallazgos a la Contraloría, la Procuraduría y la Fiscalía para que estas entidades evalúen los hechos y determinen si hay lugar a investigaciones. Asimismo, solicitó una auditoría forense para examinar el manejo de los recursos y establecer si existieron posibles irregularidades.
¿Qué pasará con la salud de los maestros?
Uno de los principales interrogantes tras el anuncio es qué ocurrirá con la atención médica de los docentes y sus familias. Frente a esto, el Gobierno aseguró que la no renovación del contrato no implica la suspensión de los servicios.
El periodo de transición busca garantizar tres aspectos: la continuidad de la atención en salud, el trámite y reconocimiento de las prestaciones económicas, y la construcción de un nuevo modelo para administrar y prestar los servicios del fondo.
El Ministerio indicó que, desde el 1 de noviembre, las oficinas del FOMAG continúan funcionando y que Fiduprevisora deberá cumplir las responsabilidades que le correspondan durante esta etapa. También solicitó a la entidad un plan detallado para organizar el proceso de transición.
¿Quién administrará los recursos del FOMAG?
La salida de Fiduprevisora no significa que ya exista una entidad designada para reemplazarla. El Ministerio de Educación adelantará los estudios y trámites necesarios para estructurar una licitación pública que permita seleccionar al nuevo administrador de los recursos.
De acuerdo con la cartera, el proceso deberá cumplir las normas de contratación estatal y establecer requisitos técnicos, operativos y financieros para garantizar el funcionamiento del fondo.
Mientras se define el nuevo esquema, el Gobierno deberá coordinar las acciones con las instituciones prestadoras de salud y las entidades involucradas en la atención del magisterio.
Así, el fin del contrato con Fiduprevisora marca el comienzo de una nueva etapa para el FOMAG. El principal desafío será garantizar que el cambio administrativo no afecte la atención médica ni los derechos económicos de los maestros y sus familias.
