La confianza del consumidor en Colombia llegó a 15,7% en septiembre, según la encuesta de Fedesarrollo publicada el 14 de octubre.
Cada mes, el centro de investigación Fedesarrollo consulta a hogares de Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla y Bucaramanga sobre la situación económica de sus hogares y del país. A partir de estos datos, la entidad elabora la Encuesta de Opinión del Consumidor (EOC).
El dato principal es el Índice de Confianza del Consumidor (ICC), este funciona como un termómetro del ánimo económico nacional. En lugar de registrar ingresos o gastos reales, este indicador mide la percepción directa de los ciudadanos sobre el entorno económico.
Su estructura se basa en cinco preguntas divididas en dos componentes principales. El Índice de Expectativas del Consumidor (IEC) reúne tres preguntas orientadas al futuro económico del hogar y del país a un año vista. Por su parte, el Índice de Condiciones Económicas (ICE) evalúa en dos preguntas la situación presente en comparación con el año anterior, junto con la disposición a adquirir bienes durables como muebles o electrodomésticos.
Los resultados se presentan en forma de balance, calculando la diferencia entre las respuestas favorables y las desfavorables. Si de cada cien personas cuarenta responden con optimismo y veinticinco con pesimismo, el balance final resulta en quince por ciento. De este modo, una cifra positiva refleja un mayor número de optimistas, mientras que un valor negativo muestra la tendencia contraria y un saldo cercano a cero representa una postura neutral.
El ánimo se sostiene impulsado por factores opuestos
En septiembre, el ICC se situó en 15,7%, frente al 15,5% registrado en agosto. Este aumento de apenas 0,2 puntos porcentuales muestra un panorama de relativa calma y estabilidad en el corto plazo.
La diferencia real aparece al comparar la cifra con septiembre de 2025, cuando el indicador marcaba apenas 1,6%. El salto interanual de 14,1 puntos porcentuales confirma un cambio de tendencia, impulsado por una recuperación sólida del optimismo en los hogares frente al año pasado.
Esa estabilidad aparente esconde dos movimientos en direcciones opuestas. Mientras las expectativas sobre el futuro (IEC) subieron 2,5 puntos porcentuales, la percepción sobre la situación actual (ICE) cayó 3,1 puntos y quedó prácticamente, a un paso de que los pesimistas superen a los optimistas.
En palabras sencillas, la gente confía más en lo que viene, pero siente el presente más difícil.
Al revisar el trimestre completo, el panorama muestra un ligero desgaste. Entre julio y septiembre, el ICC promedió 17,3%, una caída frente al 18,6% registrado en el segundo trimestre.
La causa principal está en el presupuesto de las familias. En esos tres meses, la percepción de los hogares sobre su economía actual cayó 3,1 puntos porcentuales, mientras que la intención de comprar bienes durables disminuyó 3,7 puntos. El único factor que contrarrestó esta tendencia fue la visión sobre el panorama general del país, que subió 3,6 puntos.
Pese a este freno trimestral, la comparación anual se mantiene favorable. Frente al 1,5% registrado en el mismo periodo de 2025, el nivel de confianza actual se ubica 15,8 puntos porcentuales por encima.
Las cinco preguntas relevantes del informe
El dato más llamativo del mes aparece en la situación actual del hogar. Por primera vez en el periodo, la respuesta sobre cómo están las familias hoy frente al año pasado dejó un saldo negativo, confirmando que son más los hogares que perciben un deterioro en sus finanzas que aquellos que reportan una mejora.
El contraste resulta evidente. La gente muestra un mayor optimismo frente a la situación del país y las perspectivas económicas generales, pero redujo sus expectativas sobre el futuro de su propio hogar.
La comparación frente al año anterior refleja este giro en el ambiente económico. En septiembre de 2025, la percepción sobre los tiempos por venir anotaba un −12,2% y la visión sobre el país marcaba un −6,3%. Hoy, ambos indicadores se ubican firmemente en cifras positivas.
Por ciudades y por estratos
Bucaramanga se convirtió en la ciudad más optimista de las cinco que mide la encuesta. Su índice llegó a 26,4%, con un alza de 4,8 puntos porcentuales frente a agosto, la mayor del mes. Hace un año el panorama era el opuesto, pues en septiembre de 2025 la ciudad estaba en terreno negativo, con −6,9%.
Medellín tuvo un giro parecido. Pasó de −10,3% en septiembre de 2025 a 18,4% este mes, después de sumar 1,4 puntos frente a agosto. Bogotá subió 1,5 puntos y, con 15,6%, quedó prácticamente igual al resultado total de la encuesta, que fue de 15,7%.
En el otro extremo está Cali. Fue la ciudad donde más cayó la confianza en septiembre, 5,5 puntos porcentuales, y con 7,2% es la menos optimista, con menos de la mitad del resultado total. Barranquilla, que en agosto era la más optimista con 24,6%, retrocedió 4,6 puntos y quedó en 20,0%, ahora detrás de Bucaramanga.
Por nivel socioeconómico, septiembre trajo un cambio de tendencia. Solo el estrato bajo ganó confianza, con un aumento de 4,4 puntos porcentuales que lo llevó a 15,2%. En cambio, el estrato alto perdió 5,7 puntos y bajó a 25,2%, mientras el estrato medio cedió 2,9 puntos y quedó en 14,9%. Con esto, el estrato bajo superó ligeramente al medio.
La mejora del estrato bajo también se ve en la vivienda. Fue el único nivel en el que aumentó la disposición a comprar casa, mientras en el estrato alto esa disposición se desplomó.
La comparación con hace un año muestra hasta qué punto se invirtió el mapa. En septiembre de 2025 el estrato alto era el más pesimista, con −24,8%, y el bajo era el único en terreno positivo, con 7,4%. Hoy el alto es el más optimista, aunque en el último mes fue el que más confianza perdió.
Casa y carro siguen en negativo mientras mejoran los electrodomésticos
La encuesta también pregunta si es buen momento para hacer compras importantes. Las compras más pequeñas, como muebles y electrodomésticos, ganan terreno. Las grandes, como vivienda y carro, siguen en negativo, porque más personas creen que no es buen momento.
Muebles y electrodomésticos. La disposición a comprar nevera, lavadora o televisor subió en tres de las cinco ciudades. Bucaramanga tuvo el mayor salto (27,7 puntos porcentuales, hasta 26,8%). Medellín (−8,7%) y Cali (−5,1%) siguen en negativo.
Vivienda. Sigue en negativo, aunque menos que hace un mes y que hace un año. Mejoró en Bucaramanga, Cali y Bogotá, pero cayó con fuerza en Medellín (27,3 puntos) y Barranquilla (23,0 puntos). Por estratos, solo el bajo mejoró (13,8 puntos, hasta −13,7%). El estrato alto es ahora el menos dispuesto a comprar casa, ya que su balance cayó 26,2 puntos, hasta −46,3%.
Vehículo. Es la única de las tres compras que empeoró en el mes. Aun así, está 21,6 puntos porcentuales mejor que hace un año.
Cómo están los colombianos y qué puede venir
Hoy los colombianos están claramente más optimistas que hace un año, pero con el bolsillo más apretado que hace unos meses. El boletín de Fedesarrollo no hace pronósticos; lo que sigue es una lectura de sus cifras.
- Esperanza en el futuro. Las expectativas (IEC) llegaron a 25,1%, y la confianza en que el país estará mejor crece.
- Un presente que pesa. La percepción de las condiciones actuales (ICE) quedó en 1,7%, casi en empate. La pregunta sobre si al hogar le va mejor que hace un año ya es negativa.
- Prudencia con las compras grandes. La gente se anima más con electrodomésticos, pero sigue viendo mal momento para comprar casa o carro.
- Un país dividido. Bucaramanga, Bogotá y Medellín mejoran; Cali y Barranquilla retroceden. El estrato bajo gana confianza mientras el medio y el alto la pierden.
Esto importa porque lo que la gente siente influye en lo que hace. Un hogar confiado se anima a comprar o a endeudarse; uno preocupado aplaza gastos y ahorra.
La pregunta para los próximos meses es cuál de las dos fuerzas gana. Si el optimismo sobre el futuro se convierte en mejores condiciones en el hogar, la confianza podría afianzarse. Si el deterioro del presente continúa, podría terminar arrastrando las expectativas, como ya sugiere la leve caída del trimestre.
Datos tomados de la Encuesta de Opinión del Consumidor de Fedesarrollo, septiembre de 2026, Boletín No. 299, publicado el 14 de octubre de 2026.
