El organismo internacional considera que el país tiene una de las mejores políticas de etiquetado nutricional del mundo. La medida, junto con los impuestos a productos ultraprocesados, busca promover una alimentación más saludable y proteger a la niñez.
Colombia se ha convertido en un referente internacional por sus políticas para mejorar la alimentación y reducir el consumo de productos ultraprocesados. Así lo destacó Mauro Brero, asesor sénior en Nutrición de UNICEF, quien calificó el sistema colombiano de etiquetado nutricional como uno de los mejores del mundo.
En entrevista con El Espectador, Brero resaltó los avances del país en la implementación de sellos octagonales de advertencia en los empaques de alimentos y bebidas, así como en la aplicación de impuestos a determinados productos ultraprocesados. Según explicó, estas medidas buscan facilitar decisiones de compra informadas y contribuir a prevenir la malnutrición infantil.
¿Cómo funciona el etiquetado nutricional en Colombia?
El país implementó sellos frontales de advertencia que permiten identificar productos con exceso de nutrientes críticos, como azúcares, sodio y grasas saturadas, además de advertencias específicas para productos que contienen edulcorantes.
La regulación se desarrolló a partir de la Ley 2120 de 2021 y las disposiciones del Ministerio de Salud, incluida la Resolución 2492 de 2022. Su propósito es ofrecer información visible y sencilla para que los consumidores puedan reconocer características nutricionales relevantes antes de comprar un producto.
Para UNICEF, estos sellos también pueden servir como herramienta para complementar otras políticas públicas, como las restricciones a la publicidad de alimentos poco saludables dirigida a menores y la promoción de entornos escolares con opciones de alimentación más nutritivas.
La preocupación por la obesidad infantil
Brero advirtió que América Latina enfrenta una combinación de problemas nutricionales: sobrepeso y obesidad, desnutrición y deficiencias de micronutrientes.
De acuerdo con las cifras mencionadas por el asesor de UNICEF, cerca del 40 % de los niños, niñas y adolescentes de la región tienen sobrepeso u obesidad. Al mismo tiempo, persisten niveles importantes de desnutrición crónica en menores de cinco años, especialmente en comunidades indígenas y poblaciones vulnerables.
Ante este panorama, el organismo plantea que las políticas de nutrición no deben centrarse únicamente en garantizar la cantidad de alimentos disponibles, sino también en mejorar su calidad y facilitar el acceso a opciones saludables.
Impuestos y regulación de la publicidad
Además del etiquetado, UNICEF destaca los impuestos a ciertos productos ultraprocesados como una herramienta para desincentivar su consumo. Brero señaló que estas medidas pueden complementarse con regulaciones a la publicidad dirigida a niños y adolescentes, mejoras en la alimentación escolar e incentivos para la producción y comercialización de alimentos frescos.
El funcionario también advirtió sobre los obstáculos que enfrentan estas políticas en distintos países, entre ellos las acciones legales y las presiones de sectores industriales que cuestionan las regulaciones.
Según explicó, Colombia ha avanzado gracias a la participación de organizaciones de la sociedad civil, la academia y los medios de comunicación en el debate público sobre alimentación y salud.
UNICEF advierte sobre el riesgo de retroceder
Aunque destacó los avances colombianos, Brero expresó preocupación por las iniciativas que buscan eliminar o flexibilizar medidas similares en algunos países de América Latina.
Para UNICEF, mantener las políticas de etiquetado, impuestos y regulación de la publicidad es importante para proteger la salud de la niñez y fortalecer los entornos alimentarios saludables. El organismo sostiene que estas herramientas deben apoyarse en evidencia científica y mantenerse como parte de una estrategia integral de nutrición.
Fuente: El Espectador
