El modelo español permite anticipar cómo podrían afectar las infracciones a los conductores colombianos.
Los conductores colombianos podrían tener que vigilar algo más que el importe de las multas cuando cometan una infracción de tráfico. El Gobierno estudia implantar un sistema de licencia de conducción por puntos que permitiría retirar el permiso a quienes acumulen determinadas infracciones y agoten el saldo asignado.
La iniciativa forma parte del proceso de reforma del Código Nacional de Tránsito y pretende cambiar la forma de sancionar a los conductores reincidentes. Así, además de pagar las multas correspondientes, quienes incumplan reiteradamente las normas podrían perder progresivamente su autorización para conducir.
Según la propuesta presentada por el Ministerio de Transporte, cada conductor tendría una cantidad inicial de puntos que iría disminuyendo en función de las infracciones cometidas y de su gravedad. Entre las conductas que podrían implicar descuentos figuran el exceso de velocidad, conducir bajo los efectos del alcohol y otros comportamientos que pongan en peligro la seguridad vial.
No obstante, todavía deben definirse aspectos fundamentales, como el número inicial de puntos, las sanciones aplicables a cada infracción y los requisitos para recuperar el saldo perdido. Por tanto, el permiso por puntos todavía no está en vigor en Colombia ni existe una fecha confirmada para su aplicación.
¿Qué pasaría si Colombia adopta el modelo español?
España cuenta con un sistema de permiso por puntos desde julio de 2006 que puede servir como referencia para entender el alcance de esta iniciativa.
En el modelo español, los conductores parten generalmente de 12 puntos, aunque los conductores noveles y quienes recuperan el permiso después de haberlo perdido comienzan con ocho. El saldo puede aumentar hasta un máximo de 15 puntos si se mantiene un comportamiento responsable durante varios años.
Las infracciones graves y muy graves pueden restar entre dos y seis puntos, dependiendo de su naturaleza. Por ejemplo, conducir bajo los efectos del alcohol o las drogas puede suponer la pérdida de seis puntos, mientras que utilizar el teléfono móvil sujetándolo con la mano durante la conducción también implica la detracción de seis puntos.
El exceso de velocidad, no utilizar el cinturón de seguridad y otras conductas peligrosas también pueden llevar aparejada la pérdida de puntos.
¿Y qué sucede cuando un conductor llega a cero? En España, la DGT tramita la pérdida de vigencia del permiso y, una vez notificada la resolución correspondiente, la persona ya no puede conducir. Para volver a obtener la autorización debe superar un curso de sensibilización y reeducación vial y cumplir los requisitos establecidos.
Si Colombia adoptara un esquema similar, los conductores podrían enfrentarse a consecuencias progresivas por acumular infracciones, hasta llegar a perder su licencia. Sin embargo, las condiciones concretas dependerán de la regulación que finalmente aprueben las autoridades colombianas.
¿Se podrían recuperar los puntos perdidos?
La propuesta colombiana también contempla reconocer a los conductores que respeten las normas y ofrecer mecanismos para recuperar puntos mediante formación en seguridad vial y un buen comportamiento al volante.
Esta parte resulta especialmente relevante porque el objetivo no sería únicamente incrementar las sanciones económicas, sino modificar los hábitos de conducción.
En España, por ejemplo, existen cursos de sensibilización y reeducación vial que permiten recuperar parcialmente los puntos. Además, los conductores pueden recuperar su saldo inicial si transcurren dos años sin cometer infracciones que resten puntos, conforme a las condiciones establecidas por la normativa.
Un cambio que podría modificar la forma de conducir
La experiencia española muestra la dimensión que puede alcanzar este modelo. Según datos de la DGT publicados en julio de 2026, en los veinte años transcurridos desde su implantación, España ha reducido un 73,5 % su tasa de fallecidos en carretera por millón de habitantes.
Además, cerca del 73 % de los conductores conserva los 15 puntos y más del 90 % mantiene al menos 12.
Aunque estos resultados responden a diferentes medidas de seguridad vial y no exclusivamente al permiso por puntos, reflejan la importancia de combinar sanciones, prevención y educación.
En Colombia, la posible implantación del sistema abre ahora un debate sobre la responsabilidad al volante y las consecuencias de las infracciones reiteradas. La cuestión es si el nuevo modelo conseguirá que los conductores sean más conscientes de que determinadas decisiones no solo pueden costarles dinero, sino también el derecho a seguir conduciendo.
