La reforma tributaria plantea ampliar el IVA al 19 % para productos de consumo cotidiano y modificar los impuestos a las bebidas azucaradas.
Hacer mercado en Colombia podría resultar más caro si sale adelante la Ley de Rescate Económico presentada por el Gobierno. La iniciativa contempla cambios en el impuesto al valor agregado (IVA) que afectarían a diferentes productos de la canasta familiar, entre ellos los fríjoles, las lentejas, el café, el azúcar, los aceites vegetales y algunas frutas y verduras.
El proyecto de ley 477 de 2026, radicado el pasado 29 de octubre ante la Cámara de Representantes, propone eliminar beneficios tributarios y ampliar el número de alimentos y bienes sujetos a la tarifa general del 19 %. Aunque las modificaciones no serían inmediatas, ya que buena parte de ellas está prevista para el 1 de enero de 2028, su aprobación podría repercutir en el presupuesto de los hogares colombianos.
¿Qué alimentos podrían subir de precio con la Ley de Rescate?
Uno de los cambios más relevantes está relacionado con los productos que actualmente no pagan IVA o cuentan con una tarifa reducida del 5 %. La propuesta contempla que algunos de ellos pasen a tributar al 19 %, lo que supondría un incremento de 14 puntos porcentuales en el impuesto para los que actualmente tienen la tarifa preferencial.
Entre los alimentos que podrían verse afectados figuran:
- Fríjoles, lentejas y garbanzos: perderían su condición de productos excluidos y pasarían a pagar el 19 % de IVA.
- Café y azúcar refinada: dejarían de beneficiarse de la tarifa reducida del 5 % y pasarían a la general.
- Aceites vegetales y pastas alimenticias: productos habituales en la compra semanal que también podrían tributar al 19 %.
- Chocolate de mesa y harina de trigo: perderían el tratamiento preferencial que tienen actualmente.
- Frutas y verduras frescas: algunas categorías dejarían de estar excluidas del impuesto, por lo que podrían quedar gravadas con la tarifa general.
- Queso fresco, cuajada y requesón: perderían su condición de bienes exentos y pasarían a estar gravados.
La iniciativa también plantea modificar el tratamiento fiscal de otros productos agropecuarios y alimentos procesados. Por ello, el alcance definitivo dependerá de la redacción que finalmente apruebe el Congreso.
¿Qué productos de la canasta familiar seguirían sin pagar IVA?
No todos los alimentos resultarían afectados por la reforma. El proyecto mantiene beneficios tributarios para varios productos básicos que forman parte de la alimentación diaria de los colombianos.
Entre ellos aparecen el arroz, la carne de res y de cerdo, el pollo, el pescado, la leche y los huevos, que conservarían la condición de bienes exentos. Por su parte, la papa, la yuca, el pan, las arepas de maíz y la panela artesanal continuarían excluidos del IVA.
Llama la atención que algunos embutidos, como el salchichón, la butifarra y la mortadela, también conservarían la tarifa del 0 %, una diferencia de tratamiento que ya ha generado debate por el tipo de alimentos que mantienen los beneficios fiscales.
Bebidas azucaradas y otros productos también tendrían nuevos impuestos
La cesta de la compra no sería el único ámbito afectado. La Ley de Rescate Económico propone modificar el impuesto a las bebidas ultraprocesadas endulzadas e incluir aquellas que utilizan edulcorantes, aunque no contengan azúcar añadido.
La tarifa planteada sería de 45 pesos por cada 100 mililitros para las bebidas con menos de nueve gramos de azúcar añadido y de 76 pesos para las que alcancen o superen esa cantidad. La medida afectaría a productos como gaseosas, refrescos, bebidas de frutas y algunas variedades de té y café endulzados.
¿Cuándo entrarían en vigor las subidas de impuestos?
La fecha prevista para buena parte de los cambios en el IVA es el 1 de enero de 2028. Sin embargo, hay que tener en cuenta que la Ley de Rescate Económico todavía es un proyecto y debe superar el debate y la aprobación del Congreso.
Además, que un producto pase a estar gravado no significa necesariamente que su precio final vaya a subir en la misma proporción. El impacto dependerá de cuánto del nuevo coste tributario trasladen los productores, distribuidores y establecimientos comerciales al consumidor.
Por tanto, los colombianos no tienen que asumir todavía estos incrementos como una realidad, pero sí conviene seguir de cerca la tramitación de una reforma que podría cambiar el coste de numerosos productos habituales del mercado.
