El Gobierno reforzó la vigilancia sanitaria ante el aumento de las temperaturas, los incendios forestales y los posibles problemas de abastecimiento de agua.
El fenómeno de El Niño ya fue declarado oficialmente en Colombia y sus posibles efectos no se limitan a la disminución de las lluvias o a las dificultades para generar energía. Las altas temperaturas, la exposición al humo de los incendios forestales y los riesgos asociados con la calidad del agua también pueden afectar la salud de la población durante los próximos meses.
El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) informó que, según su actualización del 8 de octubre, existe una probabilidad del 83 % de que el fenómeno mantenga una intensidad fuerte a muy fuerte hasta el primer trimestre de 2027. Sin embargo, sus efectos no serán iguales en todas las regiones y la presencia de El Niño no significa que dejará de llover en todo el país.
¿Qué riesgos para la salud trae el fenómeno de El Niño?
El Ministerio de Salud y Protección Social y el Instituto Nacional de Salud (INS) reforzaron las medidas de vigilancia epidemiológica para anticipar posibles afectaciones relacionadas con las condiciones climáticas.
Entre los riesgos que las autoridades piden vigilar están los problemas asociados con las altas temperaturas, las enfermedades respiratorias que pueden agravarse por la exposición al humo y el deterioro de la calidad del aire. También se encuentran las enfermedades vinculadas con el consumo de agua o alimentos en condiciones inadecuadas y aquellas transmitidas por vectores, como los mosquitos.
La reducción de las lluvias puede presionar el abastecimiento de agua en algunos territorios. Por eso, las autoridades sanitarias también pidieron fortalecer la vigilancia de su calidad y mantener las acciones de prevención de enfermedades.
El Ministerio recordó que los impactos dependen de las condiciones de cada zona. Por esta razón, las recomendaciones y alertas deben consultarse según el municipio o departamento donde vive cada persona.
¿Quiénes deben tener especial cuidado?
Las medidas de prevención deben prestar especial atención a los niños y niñas, las personas mayores, las mujeres gestantes y quienes tienen enfermedades respiratorias, cardiovasculares u otras condiciones crónicas.
También requieren atención las personas que trabajan al aire libre o permanecen durante largos periodos expuestas al sol, al calor o al humo de incendios.
Para reducir los riesgos, las familias pueden adoptar algunas medidas de autocuidado:
- Evitar la exposición prolongada al calor, especialmente durante las horas de mayor temperatura, y buscar lugares frescos cuando sea posible.
- Mantener una hidratación adecuada, de acuerdo con las necesidades de cada persona y las recomendaciones de su profesional de salud.
- Reducir la exposición al humo durante incendios forestales y atender las indicaciones de las autoridades ambientales y sanitarias.
- Consumir agua segura y conservar los alimentos de manera adecuada, especialmente cuando existan dificultades en el suministro.
- Consultar oportunamente si aparecen síntomas preocupantes, en particular en niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas.
Estas medidas no sustituyen la atención médica ni las recomendaciones específicas que puedan emitir las autoridades para cada territorio.
¿Qué están haciendo las autoridades sanitarias?
Tras la declaratoria oficial del fenómeno, el Ministerio de Salud y el INS ordenaron reforzar la vigilancia de eventos sensibles al clima y la preparación de los servicios de salud. Entre las acciones anunciadas están la actualización de los planes hospitalarios de emergencia, el seguimiento diario a la capacidad de respuesta de las instituciones y la continuidad de los programas de vacunación.
Además, se intensificó la preparación frente a incendios de cobertura vegetal, exposición al humo y deterioro de la calidad del aire.
La recomendación para los ciudadanos es consultar los reportes oficiales del Ideam y las alertas de las autoridades sanitarias de su región. El fenómeno puede prolongarse durante varios meses, pero sus efectos y los riesgos asociados variarán de acuerdo con las condiciones locales.
