La reconstrucción de las zonas afectadas por el terremoto del pasado 10 de agosto comienza a entrar en una nueva etapa, con soluciones permanentes a las familias que perdieron sus hogares.
La primera dama, Ana Lucía Pineda, ha venido participando en la articulación de varias de estas iniciativas, principalmente en Risaralda y Chocó, mediante alianzas con empresas privadas y organizaciones sociales.
Uno de los proyectos está previsto en Dosquebradas, Risaralda, donde se anunció la construcción de dos viviendas para familias afectadas por el sismo. Una de las casas será de un piso, mientras que la segunda tendrá dos niveles e incluirá un espacio destinado a una actividad comercial.
La iniciativa cuenta con la participación de la Fundación Colombia Luz y Sonrisas, de la que Pineda es representante legal, además de las compañías Durapanel y ACF Constructores. El proyecto contempla también dos mejoramientos integrales de vivienda en el municipio.
También habrá viviendas en Chocó
La reconstrucción también se extenderá a Quibdó. Pineda anunció una alianza con Grupo Argos para desarrollar un nuevo modelo de vivienda dirigido a familias afectadas por el terremoto.
El plan contempla inicialmente tres viviendas en zona urbana de Quibdó, con la intención de llevar posteriormente el modelo a otros territorios golpeados por el desastre.
Estos proyectos se suman a otras iniciativas que ya comenzaron a ejecutarse en el departamento. En septiembre, por ejemplo, se puso en marcha la urbanización Tierra Nueva, un proyecto que contempla viviendas para 27 familias afectadas y que cuenta con la participación de Camacol Bogotá y Cundinamarca y la Corporación El Minuto de Dios.
A esto se suma el programa Adopta un Hogar, impulsado por Grupo Argos y aliados, que contempla la construcción de 1.000 viviendas para familias damnificadas en diferentes departamentos. La distribución anunciada inicialmente contempla 500 viviendas para Chocó y otras 100 para Risaralda, además de soluciones en Valle del Cauca, Caldas, Quindío y Antioquia.
El papel de la primera dama en la reconstrucción
Desde los primeros días posteriores al terremoto, Ana Lucía Pineda ha tenido una participación visible en la coordinación de ayudas humanitarias y en la relación con empresas y organizaciones que han ofrecido recursos para atender la emergencia.
La campaña Colombia, un solo corazón, que ha contado con su participación, reportó durante las primeras semanas la gestión de más de 1.500 toneladas de alimentos y suministros y más de 120.000 litros de agua potable. También se movilizaron cientos de toneladas de ayuda hacia Chocó y Risaralda.
Ahora, la atención comienza a desplazarse de la emergencia humanitaria hacia la reconstrucción de viviendas e infraestructura. En ese proceso, el sector privado está teniendo un papel relevante, con empresas que han anunciado recursos y programas específicos para las familias damnificadas.
Una reconstrucción que avanza por diferentes frentes
El Gobierno ha señalado que la recuperación de las zonas afectadas requiere soluciones distintas según el nivel de daño de cada vivienda. Algunas podrán ser reparadas, mientras que otras deberán ser reemplazadas completamente.
La primera vivienda reconstruida en Quibdó fue entregada en septiembre a una familia damnificada como parte de un programa que busca acelerar la construcción de soluciones habitacionales y adaptarlas a las condiciones de cada territorio.
En paralelo, continúan los diagnósticos técnicos y la identificación de las familias que requieren una solución definitiva.
Para Ana Lucía Pineda, el reto ahora es que las ayudas recogidas durante la emergencia se traduzcan en proyectos concretos de reconstrucción. Los anuncios realizados en Risaralda y Chocó muestran que esa etapa ya comenzó, aunque buena parte de las obras todavía se encuentra en fase de diseño, coordinación o ejecución.
Fuente principal: El Colombiano.
