Los 12 jurados no lograron ponerse de acuerdo sobre la responsabilidad penal de la mujer acusada de matar a sus tres hijos. El juez William Sullivan ordenó continuar las deliberaciones y advirtió que el juicio podría terminar en un proceso nulo si no hay consenso.
El juicio contra Lindsay Clancy, la mujer de Massachusetts acusada de matar a sus tres hijos en enero de 2023, enfrenta un momento decisivo después de que el jurado se declarara nuevamente incapaz de alcanzar un veredicto unánime.
El miércoles 2 de septiembre, durante la quinta jornada de deliberaciones, los 12 integrantes del jurado enviaron una nueva nota al juez William Sullivan para informar que continuaban sin llegar a un acuerdo.
La situación ya se había presentado el día anterior. En ese momento, el magistrado les pidió que continuaran analizando las pruebas antes de tomar una decisión. Sin embargo, ante el nuevo bloqueo, Sullivan recurrió a una instrucción conocida como “Tuey-Rodriguez”, utilizada en Massachusetts cuando un jurado no consigue alcanzar un consenso.
El juez pidió continuar con las deliberaciones
La instrucción busca que los jurados vuelvan a examinar las pruebas y las posiciones de sus compañeros, pero sin obligarlos a abandonar sus convicciones personales.
Después de recibir esta orden, el juez dio por terminada la jornada y citó nuevamente al jurado para el jueves 3 de septiembre.
La situación es especialmente relevante porque, si los jurados vuelven a manifestar que no pueden alcanzar un acuerdo, Sullivan podría declarar nulo el juicio, una posibilidad conocida en el sistema judicial estadounidense como mistrial.
En caso de que el proceso sea declarado nulo, la Fiscalía tendría que decidir si solicita realizar un nuevo juicio contra Clancy o si explora otras alternativas legales.
¿De qué acusan a Lindsay Clancy?
Clancy, una antigua enfermera de 36 años, enfrenta tres cargos de asesinato por la muerte de sus hijos Cora, de 5 años; Dawson, de 3; y Callan, de 8 meses.
Los hechos ocurrieron el 24 de enero de 2023, en la vivienda familiar ubicada en Duxbury, Massachusetts.
Clancy no niega haber causado la muerte de los menores. Su defensa, sin embargo, sostiene que en ese momento atravesaba una grave psicosis posparto y que su estado mental le impedía comprender plenamente la naturaleza y gravedad de sus actos.
Después de los hechos, Clancy intentó suicidarse y sufrió lesiones que le provocaron una parálisis parcial.
La salud mental es el centro del juicio
La principal discusión del proceso no gira únicamente alrededor de lo ocurrido, sino de si Clancy puede ser considerada penalmente responsable de sus acciones.
La defensa ha argumentado que la acusada perdió el contacto con la realidad como consecuencia de una enfermedad mental grave, agravada —según sus abogados— por un tratamiento psiquiátrico inadecuado y una excesiva medicación.
La Fiscalía sostiene una posición diferente. Los fiscales consideran que, aunque Clancy atravesaba problemas de salud mental, comprendía lo que estaba haciendo y actuó de manera consciente.
Durante el juicio declararon más de 80 testigos y fueron presentadas más de 300 pruebas y documentos, entre ellos testimonios y evidencias relacionadas con su estado psicológico.
¿Qué puede decidir el jurado?
Los jurados tienen diferentes alternativas. Pueden declarar a Clancy culpable de asesinato en primer grado, asesinato en segundo grado u homicidio involuntario.
También pueden determinar que no es penalmente responsable debido a su estado mental, de acuerdo con las opciones contempladas en el proceso.
Una condena por asesinato en primer grado podría significar cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional. En cambio, una decisión que determine que no es penalmente responsable por razones de salud mental podría llevar a su internamiento en una institución psiquiátrica.
El juicio podría terminar sin veredicto
El nuevo bloqueo del jurado aumenta la posibilidad de que el caso termine temporalmente sin una decisión.
Si los 12 miembros no consiguen ponerse de acuerdo después de la última instrucción del juez, Sullivan podría declarar un juicio nulo. En ese escenario, la Fiscalía de Massachusetts tendría que determinar los siguientes pasos y evaluar si presenta nuevamente el caso ante otro jurado.
Por ahora, el juez ha optado por darle al grupo una última oportunidad para alcanzar un veredicto, mientras la atención se concentra en las próximas horas de deliberación.
El caso ha generado una amplia discusión en Estados Unidos sobre salud mental materna, psicosis posparto y responsabilidad penal, además de mantener una fuerte atención pública por la muerte de los tres menores.
Fuente: El Espectador.
