El número de semanas de cotización para las mujeres bajó de 1.300 a 1.250 este año y continuará reduciéndose de manera gradual hasta llegar a 1.000 en 2036.
Desde el 1 de enero de 2026, las mujeres en Colombia necesitan 1.250 semanas cotizadas para acceder a la pensión de vejez, 50 menos que las 1.300 que se exigían hasta el año pasado. La reducción se aplicará de manera gradual durante los próximos años hasta llegar a 1.000 semanas en 2036, de acuerdo con la información de Colpensiones.
El cambio es automático y las mujeres no tienen que presentar ninguna solicitud para que se aplique. La entidad calcula que solo durante 2026 esta modificación permitirá que más de 15.000 mujeres adicionales puedan acceder a su pensión de vejez.
Pero hay un dato que conviene tener claro: la edad para pensionarse no cambió.
Las mujeres siguen pensionándose a los 57 años
La reducción afecta únicamente el número de semanas de cotización. La edad continúa siendo de 57 años para las mujeres y 62 para los hombres.
En el caso de los hombres tampoco cambia el requisito de semanas: deberán acreditar 1.300 semanas de cotización al llegar a los 62 años.
La diferencia responde a una decisión de la Corte Constitucional, que consideró las desigualdades que las mujeres han enfrentado durante su vida laboral, entre ellas los periodos dedicados al cuidado de los hijos, la mayor presencia en trabajos informales y las dificultades para mantener una trayectoria laboral continua.
Por qué ahora se necesitan 1.250 semanas
La reducción no surgió directamente de la reforma pensional aprobada por el Congreso en 2024. Su origen está en decisiones de la Corte Constitucional que ordenaron modificar gradualmente el requisito para las mujeres.
Para quienes están afiliadas a Colpensiones, el cambio se deriva de la Sentencia C-197 de 2023. En el caso de las afiliadas a fondos privados como Porvenir, Protección, Colfondos o Skandia, el referente es la Sentencia C-054 de 2024.
Aunque se trata de decisiones aplicables a regímenes diferentes, ambas apuntan a reducir de manera progresiva las semanas que deben acreditar las mujeres para acceder a la pensión.
El objetivo es compensar, al menos parcialmente, una desigualdad que se acumula durante la vida laboral. Una mujer puede haber trabajado durante décadas y, sin embargo, llegar a la edad de pensión con menos semanas cotizadas debido a periodos en los que salió del mercado laboral, trabajó en la informalidad o asumió labores de cuidado.
El cambio continuará durante los próximos años
La reducción que comenzó en 2026 no termina este año. El proceso continuará de forma gradual hasta que el requisito llegue a 1.000 semanas en 2036.
Eso significa que una mujer que todavía está lejos de la edad de pensión tendrá un requisito diferente al que se aplicaba hasta 2025.
La cifra exacta que corresponderá a cada año depende del calendario de reducción establecido para el sistema, por lo que quienes estén cerca de pensionarse deberían revisar su situación particular y no asumir que las condiciones de 2026 serán las mismas en los siguientes años.
Cómo saber cuántas semanas tiene cotizadas
Para saber si una mujer ya cumple el requisito o cuánto le falta, el primer paso es revisar su historia laboral.
El documento permite comprobar las semanas registradas por los distintos empleadores y detectar posibles periodos que no hayan sido contabilizados correctamente.
Esto es especialmente importante para quienes han trabajado durante muchos años con diferentes empresas o han tenido periodos de empleo informal.
Si aparece un empleador que no figura, faltan semanas o existe alguna inconsistencia en los registros, lo recomendable es solicitar la corrección ante la administradora de pensiones cuanto antes.
Esperar hasta el momento de solicitar la pensión puede convertir una diferencia aparentemente pequeña en un trámite que retrase el reconocimiento de la prestación.
¿Qué ocurre si una mujer cumple 57 años y no tiene las semanas de cotización?
No completar las semanas exigidas al llegar a los 57 años no significa necesariamente que todas las opciones desaparezcan.
El sistema contempla mecanismos adicionales para determinadas mujeres que no consiguen alcanzar el requisito. Entre ellos están las semanas que pueden descontarse en función del número de hijos y, bajo determinadas condiciones, mecanismos que permiten acumular semanas entre cónyuges o compañeros permanentes.
Estas alternativas tienen requisitos específicos y no sustituyen la obligación de cotizar. Por eso, antes de asumir que se puede acceder a uno de estos beneficios, es necesario revisar cada caso concreto.
La recomendación más importante sigue siendo mantener la historia laboral actualizada y comprobar periódicamente que las cotizaciones realizadas aparezcan correctamente registradas.
Un cambio que puede acercar la pensión a miles de mujeres
La reducción de semanas supone un alivio para mujeres que durante años han tenido dificultades para completar las cotizaciones necesarias.
Pero también deja una tarea práctica para quienes están cerca de la edad de jubilación: saber exactamente cuántas semanas tienen y comprobar si ya cumplen las nuevas condiciones.
En 2026, el punto de partida es de 1.250 semanas. En 2036 serán 1.000.
La edad, mientras tanto, seguirá siendo la misma: 57 años para las mujeres.
Otras noticias de interés:
