La expresión se volvió viral entre jóvenes y ya tiene sus propias “batallas” en espacios públicos. ¿Por qué una palabra nacida en internet terminó describiendo una vieja forma de buscar reconocimiento?
Si en los últimos días ha visto a jóvenes hablar de “farmear aura”, de ganar “puntos de aura” o de que alguien “perdió aura”, no se trata de un nuevo videojuego. La expresión se convirtió en una de las tendencias que más circulan actualmente en redes sociales y ya saltó de las pantallas a espacios públicos en Colombia.
La idea es sencilla: hacer algo que aumente la percepción de carisma, seguridad, estilo o presencia que los demás tienen de una persona. Una actitud, una pose, un comentario, una forma de vestir o incluso la manera de reaccionar ante una situación pueden convertirse, en el lenguaje de internet, en puntos de aura.
El término combina dos conceptos. “Farmear” viene de los videojuegos y hace referencia a repetir determinadas acciones para conseguir recursos, experiencia o puntos. “Aura”, en cambio, pasó a utilizarse en redes para describir esa especie de magnetismo o presencia que hace que alguien parezca interesante, seguro o difícil de ignorar.
El Cambridge Dictionary ya incorporó aura farming como una expresión para describir acciones realizadas con la intención de proyectar una personalidad atractiva e interesante.
De TikTok a las “batallas de aura” en Colombia
Lo llamativo es que la tendencia dejó de ser solamente una expresión utilizada en comentarios o videos.
En Colombia ya se han difundido imágenes de jóvenes participando en encuentros en colegios, parques y otros espacios públicos, donde la idea es demostrar quién tiene mayor “aura”. Noticias RCN reportó que la tendencia comenzó a llamar la atención en el país y que los videos muestran a jóvenes realizando poses, movimientos y retos para demostrar su presencia.
Estas competencias funcionan como una especie de duelo de carisma. Los participantes hacen un gesto, una pose o una acción y el público decide quién consiguió imponerse. No necesariamente gana quien hace el movimiento más difícil, sino quien consigue adueñarse de la escena y resultar más memorable.
Por eso algunos de estos encuentros recuerdan a las batallas de baile o al breaking, donde la técnica importa, pero también cuentan la actitud, la reacción frente al rival y la capacidad de conectar con quienes están mirando.
La tendencia también ha encontrado espacio en otras ciudades latinoamericanas y se ha convertido en un fenómeno que mezcla la cultura de TikTok con encuentros presenciales.
¿Por qué los jóvenes hablan de “puntos de aura”?
Parte de la gracia está precisamente en convertir algo imposible de medir en una especie de marcador.
Una persona puede “ganar 1.000 puntos de aura” después de hacer algo considerado genial o inesperado. También puede “perder aura” después de una situación incómoda, de intentar demasiado parecer interesante o de hacer algo que el grupo considere poco auténtico.
En redes sociales, esa lógica funciona como una broma compartida, pero también refleja una dinámica conocida: la necesidad de construir una imagen frente a los demás.
Una psicóloga consultada por Noticias RCN explicó que detrás de la tendencia aparecen cuestiones relacionadas con la identidad, la pertenencia y la búsqueda de reconocimiento.
Y ahí está la parte menos nueva del fenómeno.
Mucho antes de TikTok, las personas ya utilizaban la ropa, los gestos, los conocimientos, las relaciones sociales o incluso la manera de hablar para proyectar una determinada imagen. Lo que cambió fue la velocidad con la que las redes convierten esas conductas en códigos que millones de personas pueden reconocer y repetir.
El sociólogo Pierre Bourdieu, por ejemplo, estudió cómo los gustos, conocimientos y formas de comportamiento pueden funcionar como señales de distinción social. Lo que hoy se expresa de manera mucho más informal como “tener aura” guarda cierta relación con esa idea de transmitir algo que los demás reconocen y valoran.
Una tendencia que puede desaparecer, pero deja una idea conocida
Es posible que “farmear aura” termine siendo sustituido por otra expresión dentro de unos meses. El lenguaje de internet cambia constantemente y muchas palabras que parecen omnipresentes desaparecen con la misma velocidad con la que llegaron.
Pero la conducta que describe difícilmente es nueva.
Las redes simplemente le pusieron un nombre, una puntuación y una forma de convertirlo en contenido. Una persona que intenta parecer segura, interesante, elegante o espontánea ante los demás está haciendo algo que existe desde mucho antes de los teléfonos inteligentes.
La diferencia es que ahora esa búsqueda de reconocimiento también puede convertirse en un juego público, grabarse, publicarse y volver a circular en internet.
En Colombia, el fenómeno ya encontró su propio escenario. Lo que comenzó como una expresión de la cultura digital está pasando a parques y espacios de encuentro entre jóvenes, demostrando una vez más cómo las tendencias de internet pueden abandonar rápidamente la pantalla y convertirse en comportamientos del mundo real.
Fuentes: BBC Mundo, RCN
