Más de 700.000 hogares esperaban el giro de agosto y pero no llegó. La entidad lo movió a septiembre para realizar una revisión.
El cuarto ciclo de pagos de Renta Ciudadana y Devolución del IVA no llegó en la fecha prevista. Prosperidad Social tenía programado el giro para el 21 de agosto, pero lo aplazó a septiembre, aunque todavía la entidad no ha confirmado el día exacto.
Detrás del aplazamiento hay algo más que un simple retraso administrativo. Está en juego la continuidad del subsidio para cerca de la mitad de los 700.000 hogares que hoy lo reciben.
¿Por qué se aplazó el pago de agosto?
Prosperidad Social y el Departamento Nacional de Planeación (DNP) están revisando la aplicación del Registro Universal de Ingresos (RUI). Es la herramienta que usa el Gobierno para verificar la situación económica real de cada hogar y decidir quién sigue calificando para el subsidio.
Aplicar el RUI tal como está definido en el Decreto 662 de 2026 tendría un efecto fuerte: dejaría por fuera del programa a cerca del 49% de los hogares que hoy son beneficiarios. Por eso la entidad decidió frenar el giro de agosto mientras revisa el proceso, ya que puede que existan hogares que han cometido errores al solicitar la ayuda.
¿Qué explicación dio el Gobierno sobre el fondo del problema?
Prosperidad Social señaló que la transición hacia el Registro Universal de Ingresos no fue adelantada a tiempo por la administración anterior. Con el cambio de Gobierno, la entidad asumió la tarea de avanzar en ese proceso, lo que implicó frenar el calendario de pagos que ya estaba anunciado.
La entidad enmarcó la decisión como una manera de evitar suspensiones masivas de golpe: prefirió aplazar el giro a aplicarlo con un criterio que sacaría del programa a casi la mitad de las familias de un día para otro.
¿Significa esto que la mitad de los hogares perderá el subsidio?
No necesariamente, y esa es la parte que más confusión ha generado. Prosperidad Social aclaró que el aplazamiento no significa que todos los hogares actuales tengan garantizada su permanencia en el programa, pero tampoco confirma que la mitad quedará por fuera de forma automática.
Lo que sí dijo la entidad es que busca una «transición responsable» hacia los nuevos criterios del RUI, evitando decisiones abruptas mientras termina de evaluar caso por caso.
¿Debe hacer algún trámite si ya es beneficiario?
No. Prosperidad Social fue explícita en este punto: los hogares vinculados no necesitan inscribirse de nuevo, no deben pagar nada, y no deben acudir a ningún intermediario para mantener o confirmar su cupo.
Cualquier novedad sobre el programa se comunicará únicamente a través de los canales oficiales de la entidad: la página web www.prosperidadsocial.gov.co o el enlace corto onx.la/PSGOV.
Para verificar si sigue siendo beneficiario la única fuente confiable para consultar el estado de un hogar dentro del programa es el portal oficial de Prosperidad Social. La entidad ha insistido en que no existen canales alternos ni gestores autorizados para adelantar o confirmar el trámite a cambio de un pago.
