Este viernes 7 de agosto Gustavo Petro deja la presidencia de Colombia para dar paso al nuevo mandatario.
Cuando Abelardo de la Espriella se posesione como presidente de Colombia, en reemplazo de Gustavo Petro, empezará a ejercer las funciones que le otorga la Constitución. Algunas decisiones podrán adoptarse desde el primer día, mientras que otras requerirán la aprobación del Congreso o el cumplimiento de trámites legales.
Entre las primeras tareas estará la conformación de su equipo de gobierno. El nuevo mandatario podrá nombrar de forma oficial a los ministros, directores de departamentos administrativos y otros altos funcionarios que lo acompañarán durante los próximos cuatro años y cuyos nombres, en algunos casos, ya han dado a conocer.
Los cambios que puede hacer desde el primer día
Como jefe de Estado, jefe de Gobierno y suprema autoridad administrativa, el presidente podrá expedir decretos dentro de sus competencias, definir las prioridades de su administración y orientar la política pública en temas como seguridad, economía, salud, educación y relaciones internacionales.
También asumirá el mando supremo de las Fuerzas Militares y de la Policía Nacional, podrá designar embajadores, convocar consejos de ministros y comenzar el proceso de elaboración de proyectos de ley que presentará al Congreso.
Otra de sus funciones será coordinar la preparación del Presupuesto General de la Nación para la siguiente vigencia y liderar las discusiones relacionadas con el salario mínimo de 2027, que tradicionalmente comienzan en diciembre.
Las decisiones que no dependen solo del presidente
No todas las promesas de campaña podrán ponerse en marcha de inmediato. Si el nuevo Gobierno quiere modificar leyes, crear impuestos, eliminar entidades o cambiar normas aprobadas por el Congreso, necesitará el respaldo de los legisladores.
Lo mismo ocurre con reformas de gran alcance en áreas como pensiones, salud o trabajo, que deberán seguir el trámite legislativo previsto en la Constitución.
Durante las primeras semanas de gobierno, la atención estará puesta en los nombramientos del gabinete, las primeras decisiones económicas y el mensaje que envíe el Ejecutivo sobre las prioridades de su administración. Esas medidas marcarán el rumbo de los primeros meses del mandato.
