La emergencia golpeó varias localidades de Nepal y la región china del Tíbet. Hay turistas y peregrinos entre los desaparecidos mientras los equipos de rescate intentan acceder a las zonas más afectadas.
Una fuerte riada provocó este miércoles una de las emergencias más graves de los últimos meses en la frontera entre Nepal y el Tíbet, después de que una avalancha y un deslizamiento de tierra desencadenaran una súbita crecida de los ríos de la zona.
Según el último balance recogido por El País, al menos 98 personas han muerto y cientos permanecen desaparecidas entre ambos lados de la frontera. En Nepal se han contabilizado 95 fallecidos y 484 personas sin localizar, mientras que en el lado chino del Tíbet se han confirmado tres muertos y 265 desaparecidos.
La tragedia se concentra especialmente en el distrito nepalí de Rasuwa, donde el agua y el lodo destruyeron viviendas, carreteras, puentes y otras infraestructuras. Varias localidades quedaron incomunicadas, complicando el acceso de los equipos de emergencia.
¿Qué provocó la riada en Nepal?
Las autoridades investigan todavía el origen exacto de la emergencia, aunque los primeros indicios apuntan a un fenómeno ocurrido en una zona montañosa cercana al nacimiento de los ríos.
Una de las hipótesis señala que un terremoto de magnitud 4,4 habría provocado un desprendimiento que bloqueó temporalmente el cauce del río Bhote Koshi. La acumulación de agua habría terminado generando una crecida repentina de gran fuerza. También se analiza la posibilidad de que el episodio estuviera relacionado con el desprendimiento de hielo y rocas o con el vaciamiento súbito de agua procedente de una zona glaciar.
La fuerza de la corriente arrasó zonas habitadas y afectó también instalaciones de generación eléctrica. En el lado tibetano, el lodo alcanzó el área de Gyirong, un importante punto de paso comercial entre China y Nepal.
La situación es especialmente delicada porque entre los desaparecidos hay cientos de extranjeros. Las autoridades nepalíes han informado de personas procedentes de países como India, Estados Unidos, Australia, Reino Unido y Canadá. Muchos se encontraban en la zona como turistas o peregrinos que viajaban hacia el monte Kailash, en el Tíbet.
Rescatistas buscan a los desaparecidos mientras continúa la emergencia
Los equipos de emergencia de Nepal y China mantienen las labores de búsqueda, aunque las condiciones del terreno dificultan el trabajo. Las carreteras destruidas, los deslizamientos y la acumulación de barro han dejado varios puntos prácticamente inaccesibles.
Nepal desplegó helicópteros militares y privados para localizar y evacuar a personas atrapadas, mientras China movilizó equipos de rescate en el lado tibetano.
El balance, además, todavía no es definitivo. Las autoridades continúan intentando establecer contacto con cientos de personas y acceder a las zonas que quedaron aisladas después de la riada.
La emergencia también ha generado alertas por nuevas crecidas en la región, mientras los equipos de rescate trabajan contrarreloj para encontrar supervivientes y determinar el alcance real de una tragedia que ha golpeado uno de los corredores de montaña más importantes entre Nepal y el Tíbet.
