Tener una cuenta conjunta no significa que todo el dinero sea suyo, pero la DIAN sí puede recibir información de todos sus titulares.
Compartir una cuenta bancaria con otra persona puede ser algo habitual entre parejas, familiares o personas que manejan gastos en común. Sin embargo, cuando llega el momento de hacer la declaración de renta, hay un detalle que conviene tener presente: el banco puede reportar información de esa cuenta a la DIAN y hacerlo identificando a sus diferentes titulares.
La propia DIAN explica que las cuentas e inversiones se reportan en cabeza del titular principal y del titular secundario, precisamente para que cada persona pueda revisar la información y declarar de acuerdo con su realidad jurídica, económica y financiera.
Esto no quiere decir que la DIAN considere automáticamente que todo el saldo o todo el dinero que pasó por la cuenta pertenece por igual a cada titular. Lo importante es determinar quién es realmente dueño de los recursos.
El dinero de otra persona no se convierte automáticamente en ingreso propio
Imagine una cuenta compartida entre una madre y su hijo. El hijo recibe allí su salario, mientras la madre utiliza la cuenta para pagar algunos gastos. Que ambos aparezcan como titulares no significa por sí solo que cada uno deba declarar como propio todo el dinero que figura en la cuenta.
La DIAN señala que la información reportada por terceros es una herramienta para facilitar la declaración, pero no reemplaza la realidad económica del contribuyente. Por eso, el declarante debe revisar los datos y declarar los valores que realmente correspondan a su situación.
Hay, además, una diferencia importante entre ser titular de una cuenta y estar autorizado para manejarla. La regulación de información exógena contempla que las entidades financieras reporten a los titulares principales y secundarios y, en determinados casos, también a quienes tienen firma autorizada.
Por eso, tener autorización para mover dinero de una cuenta ajena no significa necesariamente que esos recursos sean patrimonio o ingresos propios.
Qué debe revisar antes de presentar la declaración
Lo primero es consultar la información exógena que la DIAN tiene registrada a su nombre. Allí puede encontrar datos reportados por bancos y otras entidades.
Si aparece un saldo o movimiento que no corresponde a su realidad, no debe modificarlo simplemente para que desaparezca. La DIAN indica que, cuando existe un error en la información reportada, el contribuyente debe contactar a la entidad que suministró el dato para solicitar la corrección.
También conviene conservar extractos bancarios y documentos que permitan demostrar el origen y la propiedad de los recursos. La propia DIAN recomienda conservar los soportes relacionados con la situación económica y financiera del contribuyente.
En resumen, compartir una cuenta no significa pagar impuestos por el dinero de otra persona. Lo que sí ocurre es que los titulares pueden aparecer en la información que llega a la DIAN, por lo que cada uno debe revisar qué recursos realmente le pertenecen y reflejar esa realidad en su declaración de renta.
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