La Corte Suprema de Justicia dejó en firme el llamado a juicio contra el exsenador Arturo Char por su presunta participación en una red de compra de votos que habría operado en Barranquilla durante las elecciones legislativas de 2018. La decisión se sustenta en un conjunto de pruebas documentales, testimoniales y periciales que, según el alto tribunal, permiten inferir su posible responsabilidad en los delitos de concierto para delinquir y corrupción al sufragante.
La Corte Suprema de Justicia confirmó el llamado a juicio contra el exsenador Arturo Char Chaljub, al considerar que existen suficientes elementos probatorios para que responda ante la justicia por su presunta participación en el entramado de corrupción electoral conocido como «Casa Blanca», una estructura que habría coordinado la compra masiva de votos en el departamento del Atlántico durante las elecciones al Congreso de 2018.
Con esta decisión, la Sala de Instrucción rechazó el recurso presentado por la defensa y mantuvo la acusación por los delitos de concierto para delinquir y corrupción al sufragante, por lo que el expediente pasará ahora a la Sala de Primera Instancia para el inicio del juicio.
Las pruebas que sustentan la acusación
En el auto de más de 600 páginas, la Corte señala que el caso está respaldado por múltiples elementos de prueba que, analizados en conjunto, ubicarían a Arturo Char como uno de los presuntos líderes de la organización dedicada a manipular el resultado electoral.
Entre las principales evidencias figuran las declaraciones de la excongresista Aída Merlano, quien aseguró que el entonces senador participó en la dirección del esquema de compra de votos y en la financiación de la estructura política que operaba desde la denominada Casa Blanca. Sus afirmaciones fueron contrastadas con otros testimonios, documentos y registros incorporados al expediente.
La Corte también valoró como prueba el material incautado durante el allanamiento realizado en 2018 a la sede conocida como Casa Blanca, en Barranquilla, donde las autoridades encontraron listas de votantes, copias de cédulas de ciudadanía, dinero en efectivo, equipos tecnológicos, formularios electorales y documentos relacionados con la logística de la presunta compra de votos.
Una presunta organización criminal
Según la investigación, la estructura funcionaba de manera organizada y permanente con el propósito de captar votos mediante pagos y beneficios económicos a los electores.
La Corte sostiene que los elementos recopilados permiten inferir que Arturo Char habría hecho parte de la cúpula de esa organización y habría desempeñado un papel relevante dentro de la coordinación de las actividades encaminadas a favorecer determinadas campañas políticas.
La defensa insiste en su inocencia
La defensa del exsenador ha rechazado los señalamientos y sostiene que las acusaciones se fundamentan principalmente en el testimonio de Aída Merlano, cuya credibilidad ha sido cuestionada por los abogados de Char.
No obstante, la Corte concluyó que las declaraciones de la excongresista no fueron analizadas de manera aislada, sino que encontraron respaldo en otros medios de prueba recaudados durante la investigación, razón por la cual decidió mantener el llamado a juicio.
El proceso entra en una nueva etapa
Con la decisión de la Sala de Instrucción, el caso avanzará a la etapa de juicio, en la que la Sala de Primera Instancia de la Corte Suprema evaluará las pruebas presentadas por la Fiscalía y la defensa antes de emitir una sentencia.
Mientras tanto, Arturo Char mantiene la presunción de inocencia hasta que exista una decisión judicial definitiva sobre su responsabilidad en el denominado escándalo de la Casa Blanca, considerado uno de los casos de presunta corrupción electoral más relevantes registrados en Colombia durante la última década.
