La ley colombiana establece que el trabajador no debe perder las semanas cotizadas por incumplimientos atribuibles al empleador.
Descubrir que una empresa descontó los aportes para pensión del salario, pero nunca los trasladó al fondo correspondiente, es una situación que preocupa a muchos trabajadores, especialmente cuando están cerca de cumplir los requisitos para jubilarse. Sin embargo, la legislación colombiana y las decisiones de la Corte Suprema de Justicia han dejado claro que esa omisión no puede terminar perjudicando al empleado.
El pago de los aportes al Sistema General de Pensiones es una obligación exclusiva del empleador cuando existe una relación laboral. Aunque el trabajador vea reflejado el descuento en su desprendible de nómina, corresponde a la empresa consignar esos recursos dentro de los plazos establecidos. Si no lo hace, asume las consecuencias legales de ese incumplimiento.
Lo que dice la Justicia
La Corte Suprema de Justicia ha reiterado que el trabajador no puede perder las semanas cotizadas por una conducta que escapa a su responsabilidad. En diferentes fallos, la Sala de Casación Laboral ha señalado que, cuando se demuestra que existió una relación laboral y que el empleado prestó efectivamente sus servicios, las administradoras de pensiones no pueden negar el reconocimiento de esas semanas únicamente porque el empleador incumplió con el pago de los aportes.
Esto significa que, si un trabajador acredita que laboró durante un determinado periodo, ese tiempo puede ser tenido en cuenta para efectos de la pensión, mientras las entidades competentes adelantan el cobro de las cotizaciones adeudadas al empleador.
La primera recomendación es revisar la historia laboral. Tanto Colpensiones como los fondos privados permiten consultar el registro de semanas e identificar posibles periodos sin cotización. Si encuentra inconsistencias, conviene reunir documentos que demuestren la existencia de la relación laboral, como contratos, certificados de trabajo, desprendibles de nómina, comprobantes de pago de salarios o cualquier otro soporte que permita acreditar el tiempo trabajado.
Con esa documentación, el trabajador puede solicitar la corrección de su historia laboral ante la administradora de pensiones. Si la entidad rechaza la petición, existe la posibilidad de acudir a la jurisdicción laboral para reclamar el reconocimiento de las semanas correspondientes.
Los especialistas en derecho laboral advierten que este tipo de situaciones son más frecuentes de lo que muchos creen, especialmente en empresas que enfrentaron dificultades económicas o dejaron de operar. En algunos casos, el trabajador solo descubre la falta de aportes cuando solicita una certificación de semanas cotizadas o inicia el trámite de su pensión.
Además de revisar la historia laboral, es recomendable hacerlo de manera periódica y no esperar a cumplir la edad de jubilación. Detectar un problema con varios años de anticipación facilita la obtención de documentos y permite iniciar los trámites necesarios antes de que el reconocimiento de la pensión se convierta en un proceso más complejo.
La legislación colombiana protege el derecho de los trabajadores a la seguridad social y traslada al empleador la responsabilidad por el incumplimiento de sus obligaciones. Por esa razón, si una empresa dejó de pagar los aportes a pensión, el empleado no pierde automáticamente el tiempo trabajado y cuenta con mecanismos para solicitar que esas semanas sean reconocidas.
