La congresista Jennifer Pedraza señala al presidente Petro, a la ex ministra Carolina Corcho y al actual ministro de salud, Guillermo Jaramillo como responsables del colapso sanitario.
La crisis de salud en Colombia ya refleja una realidad difícil de superar y las declaraciones de la congresista Jennifer Pedraza, llegan en medio de un escenario cada vez más complejo para el país. El síntoma más fuerte lo generan las tutelas que presentan los pacientes para lograr, por vía judicial, que se les entreguen los medicamentos, otorguen citas o tratamientos. En algunos casos, su vida depende literalmente, de conseguirlo.
Pedraza lanzó fuertes críticas contra el gobierno del presidente Gustavo Petro y aseguró que la crisis de salud en Colombia no solo responde a problemas financieros o administrativos, sino también a una corrupción que, según ella, terminó afectando directamente el manejo de los recursos públicos del sistema sanitario.
Según la representante, el Ejecutivo transformó la reforma de salud en una confrontación ideológica, sin construir consensos técnicos ni escuchar las advertencias de expertos y sectores independientes. “El sistema de salud nunca ha sido perfecto, pero con este gobierno empeoró sustancialmente”, afirmó en entrevista con Noti 360.
La congresista señaló directamente a la exministra de Salud Carolina Corcho, al actual ministro Guillermo Alfonso Jaramillo y al presidente Petro como responsables políticos de la crisis. “El presidente no escucha razones; para él, cualquiera que critique la reforma está comprado por las EPS. Ha sido un gobierno autoritario y arbitrario con quienes pensamos diferente”, sostuvo.
La crisis financiera se ha convertido en otro de los puntos más delicados del sistema. Datos recientes muestran que en 2025 el déficit patrimonial de la salud alcanzó los 15,8 billones de pesos y las pérdidas operacionales superaron los 7,3 billones. Además, las EPS intervenidas acumulan deudas superiores a los 32,9 billones con clínicas, hospitales y gestores farmacéuticos. Para Pedraza, el problema comenzó con la desfinanciación progresiva del sistema.
Explicó que la Unidad de Pago por Capitación (UPC), principal mecanismo mediante el cual el Estado financia la atención de los pacientes, no ha aumentado al mismo ritmo que el crecimiento de enfermedades, el envejecimiento de la población, los avances tecnológicos en tratamientos y las necesidades laborales del personal médico. “El dinero que recibe el sistema no alcanza para cubrir las necesidades actuales de la población”, sostuvo. Sin embargo, aseguró que la crisis no es únicamente financiera, sino también administrativa y política.
La intervención de las EPS y el choque con el Gobierno
Uno de los puntos más polémicos de la reforma impulsada por el Gobierno Petro ha sido la intención de transformar profundamente el modelo de aseguramiento y reducir el papel de las EPS. Aunque el Ejecutivo ha defendido estas intervenciones como necesarias para corregir fallas históricas y combatir la corrupción, sectores de oposición aseguran que las medidas terminaron generando más inestabilidad.
Pedraza considera que el Gobierno convirtió su confrontación con las EPS en una “guerra política” que terminó afectando directamente a los pacientes.
“Como no lograron aprobar la reforma, decidieron intervenir varias EPS, y eso hizo crecer aún más las deudas con clínicas y hospitales”, afirmó.
La congresista citó como ejemplo el caso de Nueva EPS, intervenida por el Gobierno y hoy en el centro de múltiples cuestionamientos. “Las quejas aumentaron un 161 % después de la intervención y las deudas con farmacias, clínicas y hospitales llegaron a cifras multimillonarias. Las intervenciones terminaron empeorando el sistema”, aseguró.
Aunque reconoció que muchas EPS tuvieron problemas de corrupción y mala administración durante años, Pedraza insistió en que eliminarlas completamente sería un error.
“Las EPS cumplen una función administrativa importante: conocer la historia clínica de los pacientes y coordinar la atención médica. Hay que reformarlas y vigilarlas mejor, pero no eliminarlas de un plumazo”, explicó.
Incluso aseguró que la percepción ciudadana sobre estas entidades ha cambiado desde el inicio del actual gobierno.
“Cuando Petro llegó, gran parte de la población rechazaba a las EPS; hoy muchas personas prefieren mantenerlas porque sienten que el sistema está peor”, afirmó.
Las propuestas para enfrentar la crisis
Frente al escenario actual, Pedraza planteó varias medidas urgentes para evitar un colapso mayor del sistema. La primera es estabilizar financieramente la red de atención:garantizar pagos a clínicas y hospitales, exigir transparencia financiera a las EPS intervenidas y crear un plan de choque para saldar deudas pendientes.
También propuso abrir una mesa técnica de concertación con todos los actores del sistema de salud, incluidos empresarios, médicos, hospitales y aseguradoras.
En cuanto a una reforma estructural, Pedraza defendió un modelo donde las EPS continúen existiendo, pero con mayores controles y sin manejar la totalidad de los recursos públicos. “La confrontación permanente no ha solucionado nada. El país necesita acuerdos para salvar el sistema”, aseguró.
