El gobierno boliviano declaró “persona non grata” a la diplomática colombiana luego de las declaraciones de Petro sobre la crisis política en ese país
El Gobierno de Bolivia anunció la expulsión de la embajadora de Colombia en La Paz, Elizabeth García Carrillo, en medio de un nuevo episodio de tensión diplomática con el presidente colombiano Gustavo Petro.
La decisión fue confirmada este martes por la Cancillería boliviana, que argumentó la necesidad de proteger los principios de soberanía y no injerencia en asuntos internos.
Las declaraciones de Petro desataron la crisis
La medida se produjo después de que Gustavo Petro calificara la situación política y social en Bolivia como una “insurrección popular”, en referencia a las protestas que se desarrollan contra el gobierno del presidente boliviano Rodrigo Paz.
Además, Petro manifestó públicamente su disposición para actuar como mediador en la crisis y expresó respaldo político al expresidente boliviano Evo Morales, quien actualmente enfrenta investigaciones judiciales en su país.
Las declaraciones fueron interpretadas por las autoridades bolivianas como una intervención indebida en asuntos internos del país andino.
Bolivia declaró “persona non grata” a la embajadora
La Cancillería boliviana informó que la embajadora colombiana fue declarada “persona non grata”, figura diplomática contemplada en la Convención de Viena que obliga a retirar al representante diplomático del país receptor.
Aunque el gobierno de Bolivia aclaró que la decisión no implica una ruptura total de relaciones diplomáticas con Colombia, sí representa uno de los momentos más delicados en la relación bilateral reciente entre ambos gobiernos.
Elizabeth García Carrillo había sido designada como embajadora por Gustavo Petro en 2022 y su nombramiento tenía un importante componente simbólico debido a su origen indígena arhuaco.
La tensión diplomática ocurre mientras Bolivia enfrenta protestas sociales, bloqueos y manifestaciones en varias regiones del país.
Sectores sindicales, mineros y organizaciones sociales han salido a las calles para rechazar medidas económicas del gobierno de Rodrigo Paz y exigir cambios políticos.
En paralelo, Estados Unidos calificó parte de las movilizaciones como un posible intento de desestabilización institucional, mientras distintos gobiernos de la región han seguido con atención el deterioro de la situación boliviana.
La controversia con Bolivia se suma a otros episodios diplomáticos recientes protagonizados por Gustavo Petro en América Latina, particularmente por sus posiciones frente a crisis políticas regionales.
Hasta el momento, la Cancillería colombiana no había emitido un pronunciamiento oficial detallado sobre la expulsión de la embajadora, mientras se espera una respuesta diplomática por parte del Gobierno Nacional.
