Clínicas y hospitales advierten riesgo en la prestación de servicios por el crecimiento de la cartera de EPS y del Estado
La crisis financiera del Sistema de Salud en Colombia sigue profundizándose. La deuda acumulada entre las Entidades Promotoras de Salud (EPS) y el Estado con hospitales y clínicas ya supera los $25 billones, según alertas del gremio hospitalario.
El monto refleja el deterioro progresivo de la red de atención, donde instituciones prestadoras enfrentan retrasos en pagos por servicios ya prestados, lo que impacta directamente su capacidad operativa y financiera.
De acuerdo con análisis del sector, esta deuda incluye obligaciones tanto de las EPS como de recursos pendientes por parte del Estado, generando un efecto en cadena que afecta la compra de insumos, pago al personal médico y continuidad en la atención.
El crecimiento de la cartera no es nuevo, pero se ha intensificado en los últimos años. Informes de organismos de control han advertido que el sistema enfrenta una fragilidad financiera estructural, con pasivos que han aumentado de forma acelerada y dificultades para garantizar la sostenibilidad.
Además, el retraso en el flujo de recursos ha llevado a que varias instituciones limiten servicios o enfrenten problemas de liquidez, afectando especialmente a hospitales públicos en regiones apartadas.
El principal riesgo de esta situación recae sobre los usuarios. La falta de pagos oportunos puede traducirse en demoras en tratamientos, escasez de medicamentos y reducción en la cobertura de servicios.
Gremios del sector han advertido que, de no tomarse medidas urgentes, el sistema podría enfrentar un colapso progresivo, con consecuencias directas en la calidad y oportunidad de la atención en salud.
Frente a este panorama, hospitales y clínicas han hecho un llamado al Gobierno y a las EPS para establecer mecanismos que permitan sanear la deuda y garantizar el flujo de recursos.
El debate se da en medio de la discusión de la reforma a la salud, que busca transformar el modelo actual, pero que enfrenta cuestionamientos precisamente por la situación financiera del sistema.
