La crisis del Sistema de Salud no solo se refleja en medicamentos faltantes o citas demoradas, ahora también vuelve a abrirse el debate sobre el manejo, control y trazabilidad de los recursos públicos.
Un informe técnico de la ADRES reveló problemas en la facturación electrónica reportada por las EPS entre 2021 y 2024, encontrando duplicidades, inconsistencias y brechas de información que dificultan seguir el recorrido completo del dinero dentro del sistema.
Las cifras llaman la atención:
196,9 millones de facturas analizadas.
$136,6 billones inicialmente reportados.
$40,3 billones asociados a registros duplicados.
$127,5 billones como valor final tras depuración y ajustes.
Uno de los hallazgos más sensibles del reporte es que varias EPS no entregaron información completa o presentaron inconsistencias que limitaron la trazabilidad integral del gasto. Además, la ADRES encontró diferencias entre lo facturado, las anulaciones y los registros finales después del proceso de depuración.
El informe también evidenció que:
- Se identificaron más de 53 millones de registros duplicados.
- Varias EPS concentraron gran parte de los ajustes financieros.
- Persisten dificultades para separar correctamente distintas fuentes de financiación dentro del sistema.
- La calidad y homogeneidad de la información sigue siendo un reto estructural.
La ADRES aclaró que estos hallazgos no constituyen por sí solos irregularidades o sanciones, sino alertas técnicas para fortalecer vigilancia, auditoría y control sobre el uso de los recursos públicos.
Sin embargo, la discusión vuelve a poner sobre la mesa una pregunta de fondo:
¿Cómo recuperar la confianza en el Sistema de Salud cuando todavía existen dificultades para seguir con precisión el camino del dinero?
Porque mientras continúan las discusiones técnicas, millones de pacientes siguen esperando algo mucho más básico: medicamentos, citas y atención oportuna.
