El país se convirtió en el segundo del mundo en permitir el uso clínico de MDMA para el trastorno de estrés postraumático (TEPT). La autorización está limitada a dos psiquiatras y los pacientes deberán recibir el tratamiento bajo supervisión médica.
Nueva Zelanda autorizó por primera vez el uso terapéutico de MDMA, sustancia conocida popularmente como éxtasis, para pacientes adultos con trastorno de estrés postraumático (TEPT).
La autorización fue concedida por Medsafe, el organismo regulador de medicamentos del país, a dos psiquiatras: Gary Wynn, de Wellington, y Tom Paterson, de Auckland. Ambos podrán prescribir MDMA de grado farmacéutico como parte de tratamientos de psicoterapia asistida con psicodélicos.
La medida convierte a Nueva Zelanda en el segundo país del mundo en autorizar este tipo de tratamiento para el TEPT, después de Australia, que permitió su uso clínico en 2023.
El tratamiento tendrá controles estrictos
La autorización no significa que el MDMA haya quedado aprobado como un medicamento de libre prescripción en Nueva Zelanda.
Según el Ministerio de Salud neozelandés, los pacientes deberán ser mayores de 18 años y pasar por una evaluación clínica integral antes de determinar si son candidatos al tratamiento.
Además, las sesiones deberán realizarse en un entorno clínico controlado, bajo la supervisión del psiquiatra autorizado y como parte de un plan terapéutico más amplio que incluye psicoterapia.
Los pacientes no podrán llevarse el MDMA a sus casas. La sustancia deberá administrarse dentro de la clínica y los médicos tendrán que tomar decisiones caso por caso, siguiendo protocolos previamente establecidos.
Medsafe también aclaró que la autorización es específica para estos dos profesionales. Cualquier otro médico que quiera utilizar MDMA con fines terapéuticos deberá obtener una autorización individual del organismo regulador.
¿Qué es el MDMA?
El MDMA (3,4-metilendioximetanfetamina) es una sustancia psicoactiva sintética conocida principalmente por su uso recreativo bajo el nombre de éxtasis.
En el ámbito médico, sin embargo, se ha investigado su utilización junto con psicoterapia para tratar determinados trastornos relacionados con experiencias traumáticas.
La hipótesis es que sus efectos pueden facilitar determinados procesos terapéuticos al reducir temporalmente algunas respuestas asociadas al miedo y permitir que el paciente trabaje experiencias traumáticas dentro de un entorno clínicamente controlado.
El Ministerio de Salud de Nueva Zelanda subraya que el producto utilizado en este tratamiento es MDMA de grado farmacéutico, fabricado bajo estándares específicos, y no una sustancia adquirida en el mercado ilegal.
¿Qué tan efectiva es esta terapia?
La decisión de Nueva Zelanda se produce después de varios ensayos clínicos internacionales que han encontrado resultados prometedores para la terapia asistida con MDMA en personas con TEPT.
Uno de los ensayos de fase 3 reportó que una proporción significativa de los participantes tratados con MDMA y psicoterapia presentó una reducción importante de los síntomas y, en algunos casos, dejó de cumplir los criterios diagnósticos del trastorno.
Sin embargo, la evidencia científica continúa siendo objeto de debate. En Estados Unidos, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) rechazó en 2024 una solicitud para aprobar una terapia basada en MDMA para el TEPT, al considerar que todavía existían dudas sobre la seguridad y eficacia del tratamiento y sobre la calidad de la evidencia disponible.
Por esta razón, la autorización neozelandesa mantiene un alcance reducido y no supone que exista un consenso internacional sobre el uso médico de la sustancia.
El TEPT afecta a personas que han vivido experiencias traumáticas
El trastorno de estrés postraumático puede aparecer después de experimentar o presenciar acontecimientos traumáticos, como conflictos armados, agresiones sexuales, accidentes graves o la muerte repentina de una persona cercana.
Las personas con TEPT pueden presentar recuerdos intrusivos, pesadillas, ansiedad, alteraciones del sueño, evitación de situaciones relacionadas con el trauma y dificultades para desarrollar sus actividades cotidianas.
Los tratamientos convencionales incluyen diferentes modalidades de psicoterapia y medicamentos, aunque no todos los pacientes responden de la misma manera.
Precisamente por las dificultades que enfrentan algunos pacientes, las terapias asistidas con psicodélicos han comenzado a despertar interés dentro de la investigación psiquiátrica.
Nueva Zelanda amplía el uso médico de psicodélicos
La decisión sobre el MDMA no es el primer paso de Nueva Zelanda hacia el uso terapéutico controlado de sustancias psicodélicas.
En 2025, Medsafe autorizó a un psiquiatra a utilizar psilocibina para pacientes con depresión resistente al tratamiento. Actualmente, el país cuenta con dos profesionales autorizados para utilizar psilocibina y dos para prescribir MDMA.
El Gobierno neozelandés sostiene que estas medidas buscan permitir el acceso a tratamientos innovadores sin eliminar los controles destinados a proteger a los pacientes.
El ministro asociado de Salud, David Seymour, defendió la decisión y afirmó que el TEPT es una enfermedad difícil de tratar y que la MDMA podría ser eficaz cuando se utiliza dentro de una terapia asistida con psicodélicos.
Por ahora, el tratamiento seguirá siendo limitado, supervisado y destinado a un grupo reducido de pacientes, mientras continúan las investigaciones internacionales sobre los beneficios y riesgos de utilizar MDMA con fines terapéuticos.
Fuente: El Espectador.
