La cadena logró un acuerdo con sus acreedores para reestructurar deudas y mantener su operación, bajo supervisión de autoridades
La reconocida cadena de comida rápida Presto logró evitar la quiebra luego de que la Superintendencia de Sociedades aprobara su plan de reorganización empresarial, un paso clave para garantizar su continuidad en el país.
La decisión se dio tras el respaldo de más del 80 % de sus acreedores, lo que permitió validar un acuerdo orientado a reorganizar sus pasivos y estabilizar sus finanzas.
El plan contempla la reestructuración de deudas por cerca de $31.000 millones, con un plazo aproximado de seis años para su pago, incluyendo quitas de capital acordadas con distintos acreedores.
Este mecanismo permite a la empresa seguir operando mientras reorganiza sus obligaciones, evitando así un escenario de liquidación.
Con la aprobación del acuerdo, Presto podrá mantener su operación en el país, donde cuenta con cientos de puntos de venta y cerca de 700 empleos directos.
El objetivo del proceso es preservar la empresa como unidad productiva, garantizando tanto su actividad comercial como los puestos de trabajo asociados.
La reorganización se desarrolla bajo el marco de la Ley 1116 de insolvencia empresarial, lo que implica que la compañía deberá cumplir estrictamente con el cronograma de pagos y condiciones pactadas.
Las autoridades vigilarán el cumplimiento del acuerdo, y en caso de incumplimiento, la empresa podría enfrentar nuevamente el riesgo de liquidación.
El caso de Presto refleja el uso de mecanismos legales para rescatar empresas en dificultades financieras, en un contexto económico desafiante para varios sectores.
Por ahora, la compañía inicia una nueva etapa enfocada en su recuperación, con el reto de cumplir los compromisos adquiridos y consolidar su estabilidad en el mercado colombiano.
