Una historia laboral con datos incompletos o equivocados puede afectar el reconocimiento de la pensión.
La historia laboral es el registro donde aparecen las semanas cotizadas, los salarios reportados y los aportes realizados durante la vida laboral. Esa información es la base para calcular una futura pensión, por lo que conviene revisarla con frecuencia y no esperar hasta el momento del retiro.
En ocasiones pueden aparecer semanas que no fueron registradas, pagos sin reflejar o inconsistencias en las fechas de vinculación. Estos errores pueden corregirse mediante un trámite administrativo ante la administradora de pensiones correspondiente.
Documentos que ayudan a demostrar los aportes
Si al revisar la historia laboral encuentra información incorrecta, el primer paso es reunir los documentos que respalden su solicitud. Entre los más útiles están los certificados laborales, desprendibles de nómina, contratos de trabajo, comprobantes de pago de aportes y certificaciones expedidas por el empleador.
Con esos soportes, el afiliado puede presentar una solicitud de corrección ante la administradora de pensiones. La entidad revisará la información y, si encuentra que hubo una inconsistencia, actualizará el registro.
Cuando el error se debe a que el empleador no reportó correctamente los aportes, la administradora puede solicitar información adicional o requerir a la empresa para verificar los datos.
Si la empresa ya no existe, los documentos conservados por el trabajador adquieren mayor importancia para demostrar la relación laboral y los aportes realizados.
Revisar la historia laboral evita problemas al solicitar la pensión
Expertos y entidades oficiales recomiendan consultar la historia laboral de manera periódica, incluso si faltan muchos años para pensionarse. Detectar un error a tiempo facilita su corrección y evita retrasos cuando llegue el momento de solicitar la pensión.
La consulta puede hacerse de forma virtual a través de la administradora de pensiones o de manera presencial en los puntos de atención. Si el afiliado encuentra inconsistencias, no necesita contratar un abogado para iniciar el trámite de corrección. Solo en casos donde exista una controversia que no pueda resolverse por la vía administrativa podría ser necesario acudir a asesoría jurídica.
Mantener la historia laboral actualizada también permite verificar que el empleador esté realizando los aportes correspondientes y que las semanas cotizadas queden registradas correctamente.
Antes de guardar los documentos laborales o desprendibles de pago, es recomendable conservar copias físicas o digitales. Esos soportes pueden ser determinantes para demostrar los aportes realizados y proteger el derecho a una pensión en el futuro.
