La propuesta busca abrir la oferta laboral para nuevas generaciones, pero todavía no tiene texto definitivo.
El Gobierno de Abelardo de la Espriella prepara un decreto que cambiaría las condiciones para los trabajadores del Estado que ya tienen reconocida una pensión y continúan ocupando un cargo público.
La iniciativa es impulsada por el vicepresidente José Manuel Restrepo y tiene como principal argumento facilitar el relevo generacional en la administración pública. En términos sencillos, la idea es que algunos puestos actualmente ocupados por personas pensionadas puedan quedar disponibles para nuevos trabajadores.
Por ahora, el punto más importante es que no existe todavía un decreto definitivo. El Gobierno está trabajando en la propuesta y aún no se conocen con precisión todos los funcionarios que quedarían incluidos, las posibles excepciones ni la fecha en la que comenzaría a aplicarse.
La pensión no estaría en riesgo: el debate está en el puesto de trabajo
La propuesta se concentra en una situación concreta: personas que ya reciben una pensión y, al mismo tiempo, continúan trabajando para el Estado.
De acuerdo con lo explicado por el Gobierno entrante, los derechos pensionales adquiridos quedarían garantizados. Por tanto, el eventual retiro del cargo no significaría, según lo planteado hasta ahora, perder la mesada que ya fue reconocida.
Esto es diferente de cambiar la edad para pensionarse. El debate actual gira alrededor de cuánto tiempo puede permanecer en un cargo público una persona que ya tiene su pensión.
La legislación vigente establece en términos generales los 70 años como edad de retiro forzoso para quienes desempeñan funciones públicas. Además, Función Pública explica que un empleado que ya cumple los requisitos para pensionarse puede, bajo las condiciones previstas, optar por permanecer en el cargo hasta alcanzar esa edad.
El nuevo decreto podría modificar precisamente esa posibilidad para determinados trabajadores.
Uno de los sectores que más atención presta al anuncio es el magisterio, porque la medida podría afectar a docentes pensionados que todavía permanecen en las aulas. Sindicatos y organizaciones educativas han pedido conocer primero el texto oficial antes de establecer el alcance de sus efectos.
Para los trabajadores y pensionados, por ahora no hay una orden general de salida. La situación seguirá regida por las normas actuales hasta que se expida una nueva disposición válida.
El siguiente paso será conocer el texto del decreto y comprobar qué funcionarios cobija, qué excepciones contempla y cómo se aplicará. Hasta entonces, cualquier cifra sobre el número de personas que tendrían que dejar sus cargos debe tomarse con cautela.
