El Banco de la República elevó la tasa de interés de política monetaria al 12,25 %. Esto puede encarecer algunos créditos y, al mismo tiempo, abrir oportunidades para quienes tienen dinero ahorrado.
La tasa de interés de política monetaria del Banco de la República quedó en 12,25 %, luego de que la Junta Directiva decidiera aumentar en 25 puntos básicos el pasado 30 de septiembre que comenzó a aplicarse desde el 1 de octubre. Pero ¿qué significa esa decisión para el bolsillo de los colombianos?
En términos sencillos, es una de las principales herramientas que utiliza el Banco de la República para influir sobre el costo del dinero en la economía. Cuando sube, el efecto puede transmitirse gradualmente a las tasas que cobran las entidades financieras por algunos préstamos. También puede mejorar las condiciones que ofrecen por determinados productos de ahorro e inversión.
Eso no significa que todos los productos financieros suban automáticamente en la misma proporción.
¿Qué pasa si tiene tarjeta de crédito?
Quienes mantienen saldos pendientes en sus tarjetas deben revisar con atención la tasa que les cobra su entidad.
Una tasa de interés más alta puede significar un mayor costo para financiar compras durante varios meses, especialmente cuando se paga únicamente el mínimo y se mantiene una deuda durante un periodo prolongado.
Por eso, si tiene una deuda de tarjeta, puede ser un buen momento para revisar cuánto está pagando realmente, comparar alternativas de compra de cartera y evitar financiar gastos que pueda cubrir de contado.
¿Y los créditos de consumo?
El efecto depende del tipo de crédito y de las condiciones pactadas con el banco.
Los nuevos créditos pueden ofrecerse con tasas diferentes a las de meses anteriores, mientras que los préstamos con tasa variable pueden tener ajustes según las condiciones establecidas en el contrato.
Antes de asumir una nueva deuda, conviene comparar la tasa, el plazo y el costo total del crédito, no solamente el valor de la cuota mensual.
¿Qué pasa con el crédito de vivienda?
En los créditos hipotecarios también es importante revisar si la obligación está pactada a tasa fija o variable.
Una tasa variable puede incorporar ajustes durante la vida del préstamo, de acuerdo con las condiciones establecidas en el contrato. En cambio, una tasa fija mantiene las condiciones pactadas para el cálculo de los intereses.
Por eso, quienes estén pensando en comprar vivienda o solicitar un crédito deberían comparar diferentes ofertas antes de tomar una decisión.
¿Es momento de mirar los CDT?
Para quienes tienen dinero disponible y no necesitan utilizarlo inmediatamente, la subida de tasas también puede ser una señal para comparar las rentabilidades de productos de ahorro e inversión, entre ellos los CDT.
La recomendación práctica es revisar varias entidades y comparar la tasa efectiva, el plazo y las condiciones para retirar el dinero. Una tasa más alta no necesariamente significa que sea conveniente inmovilizar todos los ahorros durante un periodo determinado.
En resumen, la decisión del Banco de la República puede tener dos caras para las familias: el crédito puede resultar más costoso en determinados productos, mientras que el ahorro puede encontrar mejores oportunidades de rentabilidad.
La clave está en revisar las condiciones específicas de cada producto antes de endeudarse, refinanciar una obligación o dejar los ahorros en una nueva inversión.
