El terremoto registrado este lunes 10 de agosto obligó a activar protocolos de emergencia en hospitales y clínicas de Valle del Cauca, Chocó y el Eje Cafetero, mientras aumentó la demanda de atención médica.
El sismo de magnitud 7,4 registrado durante la mañana de este lunes 10 de agosto en Colombia generó afectaciones en diferentes instituciones de salud y obligó a activar protocolos de emergencia hospitalaria en varias regiones del país.
El movimiento telúrico ocurrió a las 7:34 a. m., tuvo una profundidad aproximada de 96 kilómetros y su epicentro fue ubicado en San José del Palmar, Chocó. Tras el terremoto, hospitales y clínicas de departamentos como Chocó, Valle del Cauca y Caldas comenzaron a evaluar sus instalaciones y a implementar planes de contingencia.
En Cali, una de las situaciones más relevantes se presentó en el Hospital Universitario del Valle (HUV), donde fueron reportados desprendimientos y afectaciones parciales en la infraestructura. Las autoridades iniciaron inspecciones para determinar las condiciones de seguridad del edificio y garantizar la continuidad de los servicios médicos.
La Secretaría de Salud de Cali informó preliminarmente que siete Instituciones Prestadoras de Servicios de Salud (IPS) se encontraban cerradas y evacuadas como consecuencia de la emergencia. Entre las instituciones que fueron señaladas en los reportes se encuentran la Clínica Valle Salud, Clínica Alba, Clínica Rey David, Clínica Nuestra Señora del Rosario, Clínica Sanitas Tequendama, Clínica Cali, Hospital Carlos Holmes Trujillo, Urgencias Pasoancho y Clínica Colombiana Versalles, además del HUV.
La situación también generó un aumento en la llegada de pacientes a diferentes centros asistenciales. En la Fundación Hospital San José de Buga, por ejemplo, se reportó la atención de más de 20 pacientes durante las primeras horas de la emergencia. La institución informó además sobre dos personas fallecidas atendidas en el contexto del sismo.
En Chocó, departamento donde se ubicó el epicentro, los primeros reportes señalaron cuatro personas fallecidas, diez heridas y tres desaparecidas, mientras las autoridades continúan verificando los daños y actualizando el balance de la emergencia.
El Eje Cafetero también reportó afectaciones. En Pereira, las autoridades informaron preliminarmente sobre 18 personas fallecidas, mientras que en Manizales se registraron daños en diferentes áreas del Hospital Universitario Santa Sofía de Caldas. La magnitud de las afectaciones continúa bajo evaluación.
El impacto no se limitó a los hospitales. La sede de Medicina Legal en Cali tuvo que ser evacuada temporalmente ante la evaluación de posibles riesgos estructurales. Como medida de contingencia, los procedimientos médico-legales serían trasladados a Palmira, mientras las labores de genética forense serían atendidas en Medellín.
Ante la emergencia, el Banco Distrital de Sangre del IDCBIS hizo un llamado a fortalecer las reservas de sangre y componentes sanguíneos, especialmente para apoyar la atención de pacientes afectados en Chocó, donde la demanda asistencial aumentó después del terremoto.
Las autoridades sanitarias mantienen la evaluación de la infraestructura hospitalaria, la disponibilidad de camas, el traslado de pacientes y la capacidad de atención en las zonas afectadas. Debido a que las labores de verificación continúan, las cifras de víctimas, heridos y daños podrían cambiar durante las próximas horas.
El principal desafío para la red hospitalaria será mantener la atención de los pacientes mientras se determina qué instalaciones son seguras y cuáles requieren evacuación o intervención. La coordinación entre las secretarías de salud, hospitales, organismos de emergencia y autoridades territoriales será determinante para garantizar la continuidad de los servicios.
Fuente n: ConsultorSalud.
