Lo que comenzó como una apuesta por visibilizar historias y voces de la población LGBTIQ+ se ha convertido en uno de los encuentros cinematográficos más importantes de América Latina. En su edición número 25, el Ciclo Rosa conmemora un cuarto de siglo promoviendo el cine, el arte y el diálogo en torno a la diversidad sexual y de género.
El Ciclo Rosa celebra 25 años de trayectoria consolidándose como uno de los festivales de cine y cultura LGBTIQ+ más antiguos e importantes de América Latina. Desde su creación, el evento ha servido como un espacio para exhibir producciones audiovisuales, promover el debate y reflexionar sobre las transformaciones sociales relacionadas con la diversidad sexual y de género.
La edición de 2026 se desarrolla del 18 de junio al 12 de julio en la Cinemateca de Bogotá y otros escenarios de la ciudad, con una programación que incluye películas nacionales e internacionales, cortometrajes, conversatorios, exposiciones y propuestas artísticas interdisciplinarias.
El Ciclo Rosa nació en 2001 gracias a una alianza entre el Goethe-Institut, el Centro Colombo Americano de Medellín, el Instituto Pensar de la Pontificia Universidad Javeriana y la entonces Cinemateca Distrital, hoy Cinemateca de Bogotá.
Durante estos 25 años, el encuentro ha acompañado la evolución de las narrativas audiovisuales relacionadas con la diversidad, convirtiéndose en un escenario para el intercambio de ideas, la formación de públicos y la visibilización de nuevas miradas sobre la identidad y los derechos humanos.
La edición conmemorativa reúne una amplia selección de películas de distintos países, además de actividades académicas y culturales que buscan generar conversaciones sobre las experiencias de las personas LGBTIQ+ y los cambios sociales de las últimas décadas.
También incluye retrospectivas de cineastas, funciones especiales, encuentros con realizadores y espacios de reflexión abiertos al público.
Más allá del cine, el Ciclo Rosa se ha consolidado como un escenario para el reconocimiento de la diversidad y la construcción de memoria alrededor de las distintas identidades y expresiones de género.
Sus organizadores destacan que el evento ha sido testigo de importantes transformaciones culturales y sociales, contribuyendo a ampliar las conversaciones sobre inclusión, derechos y representación dentro de las artes audiovisuales.
Con 25 años de trayectoria, el Ciclo Rosa continúa siendo uno de los principales espacios culturales dedicados al cine de diversidad en Colombia y América Latina.
La edición de este año reafirma su compromiso con la promoción del arte, el pensamiento crítico y la pluralidad de voces, consolidando un legado que comenzó como un proyecto cultural y que hoy es reconocido como un referente regional.
