La gerente de CODALTEC, en entrevista con Noti360, señala los desafíos a los que se enfrenta la corporación y advierte sobre la necesidad de que Colombia desarrolle sus propias soluciones en seguridad.
La coronel Nilssen Gutiérrez, es uno de los máximos referentes en tecnología militar en Colombia y es quien lidera, desde 2023, la gerencia general de Codaltec. Una corporación que forma parte de la industria que intenta desarrollar soluciones propias para las necesidades de la Fuerza Pública, con el objetivo de alcanzar soluciones que permitan al país, dejar de depender de las grandes potencias y contar con sus propios equipos y sistemas para seguridad y defensa.
CODALTEC, desarrolla e integra esta tecnología, y hace parte del Grupo Social y Empresarial del Sector Defensa (GSED).
Desde hace 6 años, ocupando la gerencia general, se encuentra la coronel Nilssen Janeth Gutiérrez Suárez, ingeniera electricista y especialista en logística aeronáutica, con 29 años de experiencia en la Fuerza Aérea Colombiana (FAC) y trayectoria en proyectos tecnológicos. Ha ocupado cargos de alta responsabilidad, como Comandante de Escuadrón Comunicaciones, Comandante Escuadrón Instalaciones, Subdirectora Ayudas Aeroportuarias y Radioayudas, Directora de Comunicaciones y Radioayudas, Jefe Oficina Gobierno Corporativo de TIC y Jefe Tecnologías de la Información y Comunicaciones en la FAC.
Durante su carrera militar ha sido condecorada con 15 medallas y recibió el grado de Coronel del escalafón complementario en 2022, convirtiéndose así en la oficial mujer más antigua de la Fuerza Aérea hasta el momento. En 2025 recibió el Premio “El Verdadero Poder de la Mujer 2025”, en la categoría Mujeres de Servicio, Paz y Defensa de la Vida, un reconocimiento entregado por Mujeres Exitosas LATAM. Una distinción que exalta su liderazgo ejemplar, su vocación de servicio y su trayectoria dedicada a la defensa, la seguridad y el desarrollo institucional.
Su trabajo ha abierto caminos, principalmente para las mujeres militares en Colombia en posiciones de liderazgo. Se destaca también su contribución al bienestar de las comunidades y su aporte al avance del Sector Defensa.
Gutiérrez define a Codaltec como “una empresa pública, descentralizada del Ministerio de Defensa pero con estatutos de creación que rigen por el derecho privado”. Por lo tanto, no recibe dinero del presupuesto de la Nación y debe generar sus propios ingresos para sus gastos operativos y para la inversión en proyectos de I+D+i (investigación, desarrollo e innovación)
Es por esto que señala, a este medio, que su principal desafío, al asumir la gerencia de Codaltec, no fue tecnológico ni de género: fue financiero. Según explicó, encontró una corporación que iba camino a la liquidación y el objetivo inicial fue conseguir su viabilidad económica.
Tres años de retos y logros en Codaltec
La trayectoria de la coronel y específicamente su gestión en la corporación, le valieron numerosos como por ejemplo, superar “en más de 800% la meta de ingresos fijada para el cuatrienio 2022-2026”. También señala que se han desarrollado seis productos propios en áreas como simulación, inhibición de señales y sector aeronáutico, uno de ellos comercializado este año a la Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC). A esto se suma un crecimiento de tres veces en el personal de la corporación y más de 30 proyectos relacionados con seguridad, defensa e integración tecnológica dentro del GSED.
Pero uno de los desafíos que más preocupa a la coronel es la evolución de las tecnologías utilizadas por los grupos al margen de la ley. Su experiencia le muestra que la Fuerza Pública tiene que responder a amenazas que cambian con rapidez.
“Es muy difícil, porque la tecnología avanza a pasos agigantados”, explica y sigue “mientras los enemigos de la patria cuentan con los recursos financieros necesarios y el acceso a esta tecnología sin necesidad de cumplir requisitos legales y técnicos, empresas como CODALTEC deben generar sus propios recursos, someterse a exigentes y extensos procesos de contratación y cumplimiento de estándares técnicos, lo que da ventaja al opositor”.
Por eso, sostiene que no existe un único equipo capaz de responder a todas las amenazas y que Colombia necesita avanzar hacia sistemas de detección e inhibición multicapa, donde diferentes tecnologías trabajen de manera complementaria.
La experiencia de la Fuerza Pública también ha cambiado por la forma en que operan los grupos al margen de la ley. Según la coronel Gutiérrez, estos pueden acceder a tecnología sin las mismas restricciones legales y técnicas que afrontan las instituciones estatales.
La apuesta por una tecnología hecha para Colombia
Para la gerente, depender exclusivamente de equipos extranjeros tiene un riesgo: “los conflictos internacionales pueden modificar las prioridades de los fabricantes y limitar el acceso de países como Colombia a determinadas tecnologías”.
Además, las condiciones geográficas y las características del conflicto colombiano no son iguales a las de los países que producen esos equipos. De ahí la importancia de desarrollar soluciones adaptadas a las necesidades nacionales.
La coronel Gutiérrez identifica también un obstáculo menos visible: “no creer en lo nuestro”. Su propuesta es que los desarrollos colombianos tengan la oportunidad de ser probados por la Fuerza Pública, conseguir su validación y, cuando demuestren resultados, ser adquiridos.
Ese proceso, considera, podría abrir incluso una puerta para exportar tecnología a otros países con problemas similares.
La coronel Nilssen Gutiérrez también espera que el nuevo Gobierno impulse políticas que prioricen los desarrollos nacionales y permitan poner a prueba productos de entidades como CODALTEC. Sobre un eventual encuentro con el nuevo ministro de Defensa, señala que previsiblemente habrá un espacio para presentar la misión y visión de la corporación.
Su meta a cinco años es concreta: “que Colombia pueda desarrollar detectores e inhibidores de señales integrados en un robusto sistema nacional de defensa antidrones multicapa”. Por ahora, reconoce, la Fuerza Pública dispone de capacidades tecnológicas importantes, aunque buena parte todavía no sea propia. El siguiente paso es conseguir que esa capacidad sea cada vez más colombiana.
