El Gobierno y líderes rurales pactaron la revisión de avalúos catastrales, principal causa de las protestas por el incremento del impuesto predial
Tras seis días de bloqueos y protestas en Santander, el gobernador Juvenal Díaz confirmó que se alcanzaron acuerdos con los manifestantes que permitirán levantar el paro y restablecer la movilidad en las principales vías del departamento.
La decisión se logró luego de varias jornadas de diálogo entre autoridades locales, el Gobierno Nacional y voceros campesinos, quienes exigían soluciones frente al incremento del impuesto predial, derivado de la actualización catastral realizada por el Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC).
El acuerdo contempla la revisión de los avalúos catastrales en los municipios donde se han denunciado incrementos desproporcionados, algunos superiores al 500 %, lo que generó el rechazo de las comunidades rurales.
Como parte de los compromisos, el IGAC autorizó a sus direcciones regionales para realizar ajustes en los valores de los predios, con el fin de que reflejen de manera más precisa las condiciones reales del terreno y la capacidad económica de los propietarios.
Además, se establecieron mesas de trabajo con participación de autoridades locales y representantes de los campesinos, con el objetivo de revisar caso por caso y definir posibles reducciones o ajustes en el cobro del impuesto predial.
El gobernador Díaz señaló que, tras la firma del acta de compromisos, se inició el proceso de desbloqueo progresivo de las vías, incluyendo puntos críticos como Lebrija, uno de los epicentros de las manifestaciones.
El paro había generado fuertes afectaciones económicas y logísticas en la región, con pérdidas millonarias, interrupciones en el transporte de alimentos y riesgos de desabastecimiento.
Con estos acuerdos, las autoridades esperan no solo restablecer la movilidad, sino también avanzar en soluciones estructurales que atiendan las demandas del sector rural frente a los cambios en el catastro.
El levantamiento del paro marca un paso clave para normalizar la situación en Santander, aunque el cumplimiento de los compromisos será determinante para evitar nuevas jornadas de protesta en las próximas semanas.
