En medio de hospitales al límite, pacientes esperando medicamentos y una creciente crisis financiera, las EPS del régimen contributivo lanzaron una advertencia que refleja el momento crítico que vive el país: el Sistema de Salud colombiano necesita primero ser estabilizado antes de impulsar nuevas reformas estructurales.
La propuesta fue presentada por ACEMI, el gremio que reúne a varias EPS del país, y parte de una idea central: el sistema atraviesa una crisis tan profunda que ya no resiste más improvisación ni cambios sin resolver primero la emergencia actual.
El diagnóstico es contundente.
Pacientes represados.
Escasez de medicamentos.
Deudas acumuladas entre EPS, clínicas y hospitales.
Servicios suspendidos.
Y un déficit financiero que sigue creciendo mientras la atención médica se deteriora.
Por eso, el plan propone una fase inicial de “choque” enfocada en contener el colapso operativo y financiero del Sistema de Salud.
Entre las medidas planteadas están:
- Una inyección de recursos por $9,57 billones para aliviar la crisis financiera.
- Un “Puesto de Mando Unificado” para atender pacientes críticos y destrabar casos urgentes.
- Nuevas fuentes de financiación para el sistema.
- Ajustes técnicos en el cálculo de la UPC.
- Y una conciliación nacional de deudas entre EPS, hospitales y proveedores.
La propuesta también reconoce una deuda actuarial estimada en $34,2 billones derivada, según el gremio, de errores acumulados en el cálculo de la UPC entre 2021 y 2025.
Pero quizás lo más llamativo del documento no es solamente el diagnóstico financiero.
Es el mensaje político e institucional que deja de fondo:
que el sistema ya se encuentra en un punto donde incluso los actores tradicionales del aseguramiento consideran inviable avanzar hacia nuevas transformaciones sin recuperar primero la estabilidad básica de la atención médica.
La discusión ya no parece centrarse únicamente en qué modelo de salud necesita el país, ahora la preocupación inmediata parece mucho más urgente: cómo evitar que el Sistema de Salud siga deteriorándose mientras millones de pacientes continúan dependiendo de él todos los días.
Porque cuando incluso las EPS advierten que el sistema necesita ser estabilizado antes de pensar en nuevas reformas, lo que queda en evidencia es la magnitud de la emergencia que atraviesa Colombia.
