El presidente electo, Abelardo de la Espriella, anunció una profunda reestructuración de la Presidencia de la República que incluye la eliminación de la Consejería para la Paz, la Oficina del Alto Comisionado para la Paz y otras dependencias creadas durante el gobierno de Gustavo Petro. Según el mandatario electo, la medida busca reducir el tamaño del Estado, ahorrar recursos y poner fin a lo que calificó como “procesos de falsa paz”.
A pocas semanas de asumir la Presidencia, Abelardo de la Espriella presentó uno de los primeros cambios estructurales de su administración: la eliminación de varias dependencias de la Casa de Nariño relacionadas con la implementación de la política de paz y otras consejerías creadas durante el actual gobierno.
El mandatario electo aseguró que, a partir del 7 de agosto, desaparecerán 229 cargos de la Presidencia de la República, una decisión que, según sus cálculos, permitirá un ahorro cercano a 10.000 millones de pesos anuales para el Estado.
«No habrá más procesos de falsa paz»
Durante el anuncio, De la Espriella afirmó que su gobierno pondrá fin al modelo de negociación impulsado por la administración de Gustavo Petro.
«Se acaba el Comisionado para la Paz porque no habrá más procesos de falsa paz en mi gobierno», manifestó el presidente electo al presentar la reestructuración administrativa.
El dirigente sostuvo que las funciones relacionadas con la implementación del Acuerdo Final de Paz y la coordinación de la política de seguridad serán redistribuidas entre otras entidades del Estado.
¿Qué entidades desaparecerán?
Dentro de la reorganización institucional, el nuevo gobierno anunció la eliminación de la Consejería para la Paz, la Oficina del Alto Comisionado para la Paz y la Unidad de Implementación del Acuerdo Final.
De acuerdo con De la Espriella, las funciones de esta última pasarán al Comisionado Nacional de Seguridad, mientras que otras responsabilidades serán asumidas por ministerios y dependencias ya existentes, con el objetivo de reducir la estructura administrativa sin eliminar las competencias esenciales del Estado.
Una de las primeras reformas del nuevo gobierno
La decisión hace parte del plan de reducción del tamaño del Estado anunciado por el presidente electo durante la campaña y ratificado tras su victoria en las elecciones.
Según explicó, la reorganización busca eliminar cargos que considera innecesarios, reducir el gasto público y hacer más eficiente el funcionamiento de la Presidencia de la República.
La paz cambia de enfoque
El anuncio representa un giro frente a la política de «Paz Total» impulsada por el gobierno de Gustavo Petro, que promovió negociaciones con grupos armados ilegales y fortaleció las entidades encargadas de coordinar esos procesos.
De la Espriella ha reiterado que su administración priorizará una estrategia centrada en el fortalecimiento de la seguridad y el sometimiento de las organizaciones criminales, en lugar de abrir nuevos procesos de negociación política con estructuras armadas.
La reestructuración comenzará el 7 de agosto
Las medidas entrarán en vigor con el inicio del nuevo gobierno, cuando De la Espriella asuma oficialmente la Presidencia de la República.
La reorganización de la Casa de Nariño será una de las primeras decisiones administrativas de la nueva administración y marcará el rumbo de una política de seguridad que, según el mandatario electo, buscará dejar atrás el modelo de negociación implementado durante los últimos años.
