La propuesta busca reactivar la economía con rebajas de impuestos, pero genera cuestionamientos por sus posibles efectos en la desigualdad y las finanzas públicas
El presidente de Chile, José Antonio Kast, presentará su esperada megarreforma tributaria, una ambiciosa iniciativa económica que busca impulsar la reactivación del país, pero que ya enfrenta críticas desde distintos sectores políticos, incluyendo la propia derecha.
El proyecto, denominado “Plan de Reconstrucción Nacional”, contempla cerca de 40 medidas, entre ellas la reducción del impuesto corporativo del 27 % al 23 %, incentivos a la inversión y alivios fiscales en sectores como la vivienda.
Según el Gobierno, estas medidas buscan mejorar la competitividad empresarial, atraer capitales y dinamizar la economía en un contexto donde el crecimiento se ha convertido en una de las principales preocupaciones ciudadanas.
Sin embargo, la iniciativa ha generado controversia incluso antes de su presentación formal. Sectores de la oposición han cuestionado que la reforma podría beneficiar principalmente a las grandes empresas y agravar la desigualdad, al tiempo que advierten sobre posibles impactos en el equilibrio fiscal.
Las críticas no se limitan a la centroizquierda. Dentro de la misma derecha chilena han surgido reparos frente a la magnitud de las rebajas tributarias y la falta de medidas claras para compensar la reducción de ingresos del Estado, lo que anticipa un complejo trámite en el Congreso.
Además, algunos analistas y actores políticos han señalado que la propuesta llega en un momento sensible, con presiones sobre el costo de vida y demandas sociales aún presentes, lo que podría dificultar la construcción de consensos.
El Gobierno, por su parte, ha defendido la reforma asegurando que beneficiará a miles de empresas y fomentará la inversión, lo que, a mediano plazo, se traduciría en mayor empleo y crecimiento económico.
