El centro de estudios económicos considera que el nuevo Gobierno deberá hacer un fuerte ajuste en las finanzas públicas.
La Asociación Nacional de Instituciones Financieras (ANIF), uno de los principales centros de estudios económicos del país, planteó que el Gobierno debería realizar un ajuste fiscal de $53 billones para enfrentar el deterioro de las cuentas públicas y reducir el déficit del Estado. La propuesta fue presentada a pocos días del inicio de la nueva administración presidencial.
La ANIF es un centro de pensamiento económico que analiza la situación financiera del país y formula recomendaciones sobre temas fiscales, tributarios y económicos. Sus propuestas no son de obligatorio cumplimiento, pero suelen ser tenidas en cuenta en el debate público y por distintos sectores económicos.
La mayor parte del ajuste sería con recortes al gasto
Según explicó la ANIF, el ajuste debería equivaler a tres puntos del Producto Interno Bruto (PIB). De ese total, cerca del 77 %, es decir, unos $41 billones, debería obtenerse mediante medidas de austeridad y una mayor eficiencia en el gasto público, mientras que el resto podría provenir de otras acciones fiscales.
El centro de estudios sostiene que el deterioro de las finanzas públicas responde, entre otros factores, al aumento del gasto estatal y a la rigidez de buena parte del presupuesto nacional, lo que limita el margen de maniobra del Gobierno para equilibrar las cuentas.
Qué podría pasar si el Gobierno acoge estas recomendaciones
Por ahora, la propuesta no representa una decisión oficial. Corresponderá al Gobierno definir qué medidas adoptará para mejorar la situación fiscal del país.
Si se opta por un plan de ajuste como el planteado por la ANIF, las decisiones podrían incluir recortes en algunos rubros del gasto público, revisiones de programas estatales, medidas para mejorar la eficiencia administrativa o iniciativas que requieran aprobación del Congreso. Cada una de estas alternativas tendría que anunciarse y tramitarse de acuerdo con la ley.
El debate cobra especial importancia porque el estado de las finanzas públicas será uno de los principales retos económicos del nuevo Gobierno. La forma en que se reduzca el déficit puede influir en la confianza de los inversionistas, el costo de la deuda del país y el margen que tenga el Estado para financiar programas e inversiones en los próximos años.
Fuente: La República
