La iniciativa busca un cese de hostilidades inmediato, pero aplaza el tema del programa nuclear, uno de los principales puntos de conflicto
Irán presentó una nueva propuesta de paz a Estados Unidos en medio de la creciente tensión en Medio Oriente, en la que plantea reabrir el estratégico estrecho de Ormuz como parte de un acuerdo inicial para reducir el conflicto.
Según reportes revelados por Axios y confirmados por distintas fuentes, la propuesta fue enviada a través de mediadores internacionales, principalmente Pakistán, y busca destrabar las negociaciones que permanecen estancadas desde hace semanas.
El plan contempla priorizar la reapertura del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes del mundo, por donde transita cerca del 20 % del petróleo global, lo que lo convierte en un punto clave para la economía internacional.
La propuesta iraní plantea dividir las negociaciones en etapas. En una primera fase, se buscaría reducir tensiones militares y económicas, incluyendo la reapertura del paso marítimo y posibles alivios en las restricciones comerciales.
En una segunda etapa, se abordarían temas más complejos, como el programa nuclear iraní, que ha sido uno de los principales obstáculos en los diálogos entre ambos países.
Este enfoque busca avanzar en acuerdos inmediatos evitando el bloqueo que han generado las diferencias sobre el desarrollo nuclear de Irán.
La propuesta surge en medio de un conflicto activo entre ambos países, marcado por un alto el fuego frágil, ataques previos a infraestructura iraní y un bloqueo naval impuesto por Estados Unidos.
Irán, por su parte, ha mantenido el control del estrecho de Ormuz, restringiendo el tránsito marítimo como medida de presión en la negociación.
Aunque la iniciativa representa un intento de acercamiento, persisten dudas sobre su viabilidad. Analistas advierten que posponer el debate nuclear podría convertir el acuerdo en una solución temporal más que definitiva.
Desde Washington, la postura se mantiene firme en exigir garantías de que Irán no desarrollará armas nucleares, lo que podría dificultar la aceptación de una negociación por fases.
El posible desbloqueo del estrecho tendría efectos inmediatos en los mercados internacionales, especialmente en el precio del petróleo, que ha mostrado alta volatilidad ante la crisis.
Mientras continúan las tensiones, la propuesta iraní abre una nueva ventana diplomática, aunque su éxito dependerá de la disposición de ambas partes para avanzar en un acuerdo integral que permita estabilizar la región.
