Aunque el mercado laboral mantiene cifras de un solo dígito, expertos advierten retos sobre la sostenibilidad del empleo y el peso creciente del sector público en la creación de va0
La tasa de desempleo en Colombia se ubicó en 8,8 % durante abril de 2026, manteniéndose en el mismo nivel registrado un año atrás y frenando una tendencia de cerca de 20 meses consecutivos de reducción sostenida en el indicador laboral. El dato fue revelado por el DANE, que reportó además un aumento en la ocupación y en la participación laboral.
Pese al estancamiento del indicador, el número de personas ocupadas aumentó y el país alcanzó cerca de 24,3 millones de trabajadores, con aproximadamente 701.000 nuevos empleos creados frente al mismo periodo del año anterior.
Los sectores de administración pública, educación y salud volvieron a ubicarse entre las actividades que más aportaron a la generación de empleo, consolidando nuevamente al sector público como uno de los principales motores del mercado laboral colombiano.
Analistas han advertido que, aunque el crecimiento del empleo formal representa una señal positiva, existe preocupación sobre la dependencia creciente de sectores financiados con recursos públicos para sostener la expansión laboral.
Las cifras reflejan mejoras en participación y ocupación, pero mantienen interrogantes sobre la calidad y sostenibilidad de los nuevos puestos de trabajo.
Expertos señalan que variables como la baja inversión privada, la informalidad persistente y el comportamiento moderado de la economía podrían limitar la capacidad del sector productivo para mantener el ritmo de contratación en el mediano plazo.
Aunque Colombia mantiene el desempleo en niveles de un solo dígito, la informalidad sigue siendo uno de los principales desafíos del mercado laboral. Reportes recientes muestran que más de la mitad de los trabajadores continúa en condiciones informales, lo que limita la estabilidad laboral y la protección social.
