La nueva regulación de la CREG permite que los sistemas de almacenamiento con baterías entren al sistema eléctrico nacional y apoyen el uso de energías renovables.
Colombia dio un nuevo paso en su proceso de transición energética. La Comisión de Regulación de Energía y Gas, CREG, expidió una resolución que habilita la instalación, conexión, operación y participación comercial de los sistemas de almacenamiento de energía con baterías en el país.
La medida permite incorporar por primera vez estos sistemas al Sistema Interconectado Nacional, lo que significa que la energía producida por fuentes como la solar podrá almacenarse durante las horas de mayor generación y utilizarse después, especialmente en momentos de alta demanda.
En términos sencillos, la regulación busca evitar que la energía renovable se pierda cuando no se consume de inmediato. Con las baterías de almacenamiento, la electricidad generada durante el día por paneles solares podría guardarse para ser usada en la noche o en horarios en los que el sistema eléctrico necesite mayor respaldo.
La resolución también contempla diferentes formas de operación. Algunos sistemas podrán funcionar como apoyo para las redes de transmisión y distribución, mientras que otros podrán desarrollarse como proyectos independientes o estar asociados a plantas de generación renovable.
El Gobierno señaló que esta decisión será clave para fortalecer la entrada de nuevas fuentes de energía limpia al país. Además, destacó que la medida tiene especial importancia para regiones con alto potencial solar y eólico, como el Caribe colombiano, donde se proyectan varios desarrollos energéticos.
La regulación también se conecta con la próxima subasta de contratación de energía limpia a largo plazo, que busca adjudicar proyectos de suministro eléctrico a partir de 2030 y 2035, con contratos de 15 años. En ese proceso, los proyectos que incluyan soluciones de almacenamiento podrían tener un papel relevante.
Aunque la implementación dependerá del desarrollo de proyectos, inversiones y condiciones técnicas, la nueva regulación abre la puerta para que Colombia avance hacia un sistema eléctrico más flexible, capaz de aprovechar mejor las energías renovables y responder con mayor eficiencia a las necesidades de consumo del país.
Con esta decisión, el almacenamiento de energía deja de ser una posibilidad futura y empieza a convertirse en una herramienta regulada dentro del sistema eléctrico colombiano.
