La confirmación de que 11 menores de edad murieron en medio de combates entre estructuras armadas ilegales reavivó las alertas por reclutamiento forzado y llevó al procurador Gregorio Eljach a exigir acciones urgentes para proteger a la niñez.
La confirmación de la muerte de 11 menores de edad en medio de los enfrentamientos entre facciones disidentes de las extintas FARC en Guaviare generó un fuerte pronunciamiento del procurador general, Gregorio Eljach, quien aseguró que “los niños no le pertenecen a la guerra” y pidió una respuesta urgente del Estado frente al reclutamiento forzado y la protección de la niñez. La cifra fue confirmada luego de los procesos de identificación realizados por Medicina Legal sobre los cuerpos recuperados tras los combates.
¿Qué pasó en Guaviare?
Los hechos ocurrieron en zona rural de San José del Guaviare, donde se registraron intensos enfrentamientos entre estructuras disidentes lideradas por alias Iván Mordisco y facciones asociadas a alias Calarcá Córdoba, grupos que mantienen una disputa por corredores estratégicos utilizados para economías ilegales y control territorial. Los combates se extendieron durante varias horas y dejaron un saldo preliminar cercano a 48 personas muertas, convirtiéndose en uno de los episodios más violentos registrados este año en la región.
De acuerdo con los reportes forenses, de los 48 cuerpos trasladados a Medicina Legal, 43 han sido identificados plenamente. Entre las víctimas aparecen ocho niños y tres niñas, mientras cinco cuerpos permanecen sin identificar. Las autoridades continúan adelantando labores de verificación debido a las dificultades de acceso a la zona donde ocurrieron los enfrentamientos.
Las primeras versiones indican que varios de los menores fallecidos habrían sido víctimas de reclutamiento forzado, una práctica denunciada reiteradamente por organismos humanitarios y autoridades en departamentos como Guaviare, Cauca, Meta y Caquetá. Organizaciones defensoras de derechos humanos han advertido que los grupos armados ilegales continúan utilizando niños, niñas y adolescentes para fortalecer sus estructuras armadas.
Las palabras del procurador: “Los niños no le pertenecen a la guerra”
Tras conocerse la magnitud de la tragedia, el procurador Gregorio Eljach emitió un duro pronunciamiento rechazando la muerte de los menores y reiteró que el país no puede normalizar que niños y adolescentes sigan siendo utilizados dentro del conflicto armado. El funcionario insistió en que la protección de la niñez debe convertirse en una prioridad institucional.
El jefe del Ministerio Público también exigió al Gobierno nacional fortalecer las estrategias de prevención y protección para evitar nuevos casos de reclutamiento, además de reforzar las acciones estatales en territorios donde grupos armados ilegales mantienen presencia permanente. Según el procurador, la utilización de menores por estructuras armadas constituye una grave vulneración de derechos humanos y del Derecho Internacional Humanitario.
El caso volvió a encender las alertas sobre el aumento del reclutamiento infantil. Datos recopilados por organismos de control muestran que esta práctica continúa afectando especialmente a regiones con fuerte presencia de grupos armados ilegales y economías ilícitas. Las autoridades ahora intentan establecer cuántos de los menores fallecidos habían sido reclutados y bajo qué circunstancias terminaron involucrados en medio de los enfrentamientos.
Mientras avanzan las investigaciones, familiares de víctimas, comunidades y organizaciones sociales continúan pidiendo garantías para evitar que niños, niñas y adolescentes sigan siendo involucrados en un conflicto que mantiene impactos humanitarios en distintas regiones del país.
