Las acusaciones apuntan a presuntas consignaciones para influir en la designación de jueces en la Liga BetPlay.
El arbitraje del fútbol profesional colombiano se vio envuelto en un nuevo escándalo tras una denuncia del exárbitro Wílmer Barahona, quien aseguró que existen supuestos pagos irregulares destinados a influir en la designación de jueces para los partidos de la Liga BetPlay.
Barahona relató en una entrevista radial que la información le llegó a través de un árbitro en actividad que prefirió mantener su identidad en reserva por temor a represalias, y que le mostró documentos que, según él, podrían evidenciar transacciones económicas vinculadas a pagos para designaciones arbitrales.
Las acusaciones señalan como posible receptor de estos pagos a Ímer Machado, director de la Comisión Arbitral de la Federación Colombiana de Fútbol (FCF), aunque el denunciante aclaró que se trata de presunciones que aún deben ser verificadas por las autoridades competentes antes de establecer cualquier responsabilidad.
Según las versiones difundidas, algunos de estos registros financieros corresponderían a consignaciones de hasta más de un millón de pesos, aunque Barahona hizo énfasis en que todavía no se ha comprobado la autenticidad de los documentos ni su relación directa con hechos delictivos.
Hasta el momento, ni la Federación Colombiana de Fútbol ni Machado han emitido pronunciamientos oficiales sobre la denuncia, y no se ha anunciado una investigación formal por parte de órganos de control o judiciales.
La revelación de estos supuestos pagos llega en un contexto en el que el arbitraje ha sido objeto de críticas por decisiones controversiales en partidos recientes, lo que ha generado debate entre clubes, hinchas y expertos deportivos sobre la integridad del sistema arbitral colombiano.
El caso ahora depende de la actuación de autoridades y organismos competentes para esclarecer si existe algún tipo de conducta irregular o corrupción en el proceso de designación de árbitros en el fútbol profesional nacional.
