La medida del Comité Olímpico Internacional limita la participación a personas de sexo biológico femenino sin el gen SRY, excluyendo a deportistas transgénero y parte de las atletas intersexuales.
El Comité Olímpico Internacional (COI) anunció que condicionará la participación en las pruebas femeninas de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028 a la realización de pruebas cromosómicas, retomando un criterio que ya se había aplicado entre 1968 y 1996.
Según explicó el organismo, la admisión en las competiciones femeninas quedará reservada a personas de sexo biológico femenino que no sean portadoras del gen SRY, un marcador genético asociado al desarrollo masculino.
La decisión marca un giro frente a las normas adoptadas en 2021, cuando el COI permitió que cada federación internacional definiera sus propios criterios de elegibilidad.
Con esta nueva directriz, el organismo centraliza nuevamente la regulación y establece un criterio único para todas las disciplinas olímpicas, con miras a su aplicación en 2028.
Impacto en atletas trans e intersexuales
La medida implica la exclusión de deportistas transgénero y también de una parte de las atletas intersexuales, quienes presentan variaciones genéticas naturales pero han sido reconocidas como mujeres desde su nacimiento.
Este punto ha generado debate en la comunidad deportiva internacional, especialmente en torno a los derechos de inclusión y equidad en la competencia.
La política es considerada una de las primeras decisiones relevantes bajo el liderazgo de Kirsty Coventry, quien asumió la presidencia del COI hace un año.
Desde el organismo se indicó que la medida no tendrá carácter retroactivo, por lo que solo aplicará a partir de los Juegos Olímpicos de 2028.
