El siniestro del Hércules C-130 con más de 120 personas a bordo se convirtió en una de las peores tragedias aéreas militares en Colombia, mientras se revelan detalles sobre la carga transportada, incluyendo vehículos y material logístico.
El accidente del avión Hércules C-130 de la Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC) en Putumayo dejó al menos 66 soldados muertos, decenas de heridos y varios desaparecidos, en un hecho que ya es considerado una de las peores tragedias aéreas militares del país.
La aeronave se precipitó a tierra minutos después de despegar desde Puerto Leguízamo con destino a Puerto Asís, transportando principalmente uniformados del Ejército, la Policía y tripulación militar.
El siniestro se ubica entre los más letales en la historia reciente de la aviación militar colombiana, tanto por el número de víctimas como por las condiciones en que ocurrió, durante la fase inicial de ascenso.
Las autoridades descartaron inicialmente un ataque externo y apuntan a una posible falla técnica, aunque la investigación continúa para establecer con precisión las causas del accidente.
De acuerdo con información conocida tras el accidente, el avión no solo transportaba personal, sino también una importante carga logística militar, que incluía equipos, suministros y hasta vehículos como camionetas blindadas destinadas a operaciones en el sur del país.
Este tipo de carga es habitual en aeronaves de transporte como el Hércules, diseñadas para movilizar tropa, armamento y vehículos en zonas de difícil acceso, pero también representa un factor de riesgo en caso de accidente.
De hecho, tras el impacto, se registraron explosiones derivadas de munición y material transportado, lo que agravó la emergencia y dificultó las labores de rescate.
El vuelo hacía parte de una misión de transporte estratégico en una región clave para operaciones contra grupos armados ilegales y narcotráfico, lo que explica la magnitud del despliegue humano y logístico a bordo.
La tragedia también reabre el debate sobre el estado de las aeronaves militares, su mantenimiento y la necesidad de modernizar la flota para evitar este tipo de emergencias.
Las autoridades adelantan una investigación técnica para determinar si el accidente estuvo relacionado con fallas mecánicas, condiciones operativas o factores humanos, mientras continúan las labores de identificación de víctimas y atención a los sobrevivientes.
