El presidente Gustavo Petro defendió la permanencia de Ricardo Roa y cuestionó al sindicato USO, en medio de tensiones por investigaciones y el futuro de la petrolera estatal.
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, protagonizó un nuevo choque con la Unión Sindical Obrera (USO) tras las críticas del sindicato a la permanencia de Ricardo Roa al frente de Ecopetrol.
La controversia surge luego de que la USO solicitara la salida de Roa debido a las investigaciones judiciales en su contra, incluyendo un proceso por presunto tráfico de influencias y cuestionamientos por la financiación de la campaña presidencial de 2022.
Frente a estas críticas, Petro defendió la continuidad de Roa y aseguró que “no es el momento de quiebres gerenciales”, insistiendo en que la empresa debe mantener estabilidad para cumplir con los objetivos del Gobierno.
El mandatario también lanzó cuestionamientos directos al sindicato, al señalar que no ve con buenos ojos una posible coincidencia de intereses entre sectores sindicales y la oposición política, lo que elevó el tono del debate.
Por su parte, la USO ha advertido sobre el impacto reputacional que generan las investigaciones contra Roa y ha pedido a la junta directiva tomar decisiones para proteger la imagen y estabilidad de la compañía.
El sindicato incluso ha planteado la posibilidad de movilizaciones o un paro, en caso de que no se adopten medidas frente a la situación del directivo.
En medio de la polémica, la junta directiva de Ecopetrol ha evaluado la continuidad de Roa, y aunque ha habido presiones internas y externas, el directivo ha recibido respaldo mayoritario para permanecer en el cargo.
La decisión se ha sustentado en el principio de presunción de inocencia, mientras avanzan los procesos judiciales en su contra.
El enfrentamiento entre el Gobierno y el sindicato refleja tensiones más amplias sobre el manejo de Ecopetrol, una de las empresas más importantes del país, en un contexto marcado por debates sobre gobernanza, transparencia y rumbo del sector energético.
La situación continúa en desarrollo y podría tener implicaciones tanto en el ámbito político como en la estabilidad de la principal compañía estatal.
