El organismo de control reporta un incremento del 107 % en reclamos por presuntas fallas en la atención en salud, incluida negación de servicios, demoras y barreras administrativas, lo que pone en riesgo el derecho de los usuarios a la salud.
La Defensoría del Pueblo emitió un llamado de alerta ante un aumento sustancial de quejas presentadas por usuarios de Nueva EPS durante los últimos meses, registrando un crecimiento de 107 % en comparación con periodos anteriores, según datos oficiales del organismo.
El incremento se traduce en un mayor número de reclamos por presuntas fallas en la prestación del servicio de salud, incluidos casos de negación de atención médica, largas demoras en citas, barreras para autorizar procedimientos y dificultades en la entrega de medicamentos. Estas quejas reflejan, según la Defensoría, una percepción de deterioro en la calidad del servicio y un impacto directo en la garantía del derecho fundamental a la salud de los afiliados.
De acuerdo con el reporte, las quejas recibidas por la entidad de control incluyen casos de rechazo de autorizaciones, quejas por atención de urgencias, y dificultades administrativas que —a juicio de varios usuarios— generan barreras para el acceso efectivo a servicios esenciales. La Defensoría manifestó que también ha identificado problemas de comunicación entre la EPS y los usuarios, lo cual complica aún más la atención oportuna.
La Defensoría del Pueblo insistió en que estos reclamos deben ser atendidos con prontitud, y resaltó que las EPS tienen la obligación legal de garantizar la protección de la salud de sus afiliados, incluida la gestión adecuada de autorizaciones, tiempos de espera razonables y acceso a servicios sin obstáculos injustificados.
En un comunicado, la Defensoría pidió a la Superintendencia Nacional de Salud reforzar la vigilancia y el control sobre las operaciones de Nueva EPS, con el fin de garantizar el acceso a servicios fundamentales y verificar el cumplimiento de la normatividad vigente. La entidad de control también instó a la EPS a implementar mecanismos efectivos de atención de quejas y a mejorar sus procesos internos para responder de manera oportuna y transparente a los usuarios afectados.
Organizaciones de usuarios y defensores de derechos en salud han respaldado la posición de la Defensoría y han señalado que este tipo de alertas reflejan problemáticas estructurales que requieren soluciones sostenidas, incluida la mejora en la calidad de atención, tiempos de respuesta y mecanismos de supervisión efectivos. Algunos defensores han planteado la necesidad de mecanismos de atención más ágiles para resolver conflictos entre los afiliados y las EPS, sin recurrir exclusivamente a instancias administrativas prolongadas.
El aumento de quejas y la intervención de la Defensoría se producen en un momento en que el sistema de salud colombiano enfrenta presión por altos volúmenes de atención y expectativas crecientes de los usuarios, lo que ha generado un debate público sobre la calidad y eficiencia de los servicios de salud prestados por las EPS privadas.
