La conmemoración reflejó el impacto de cuatro años de enfrentamientos, con un escenario militar estancado, miles de víctimas y una incertidumbre persistente sobre el desenlace del conflicto.
Se cumplieron cuatro años desde el inicio de la invasión rusa a Ucrania, un conflicto que comenzó el 24 de febrero de 2022 y que, desde entonces, ha cambiado el panorama político y militar en Europa. La guerra, considerada la más grave en el continente en las últimas décadas, ha dejado miles de víctimas y millones de desplazados.
La ofensiva fue ordenada por el presidente ruso, Vladímir Putin, con el objetivo de avanzar rápidamente sobre territorio ucraniano. Sin embargo, la respuesta de Ucrania fue inmediata. La defensa de la capital, Kiev, se convirtió en uno de los primeros hitos del conflicto y frenó el avance inicial de las tropas rusas.
Con el paso del tiempo, la guerra entró en una fase de combates prolongados y desgaste militar, especialmente en el este del país. Regiones como Donetsk y Lugansk concentraron enfrentamientos constantes, mientras la línea del frente se mantuvo prácticamente estable durante largos periodos.
En estos cuatro años también se registraron ataques masivos con misiles y drones, daños en infraestructura energética y una creciente afectación a la población civil. Organismos internacionales reportaron millones de personas desplazadas, tanto dentro del territorio ucraniano como hacia otros países europeos.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, reiteró durante los actos conmemorativos que su país continúa defendiendo su soberanía y que mantiene su posición frente a cualquier negociación que no garantice una paz duradera.
A nivel internacional, gobiernos aliados reafirmaron su apoyo político y militar a Kiev, mientras analistas coinciden en que el conflicto ha redefinido la seguridad en Europa y ha generado tensiones geopolíticas de alcance global.
Cuatro años después, la guerra en Ucrania sigue sin una solución definitiva. El conflicto ha dejado profundas consecuencias humanas, económicas y políticas, y continúa siendo uno de los principales focos de atención internacional.
