El presidente de Independiente Santa Fe afirmó que el coliseo capitalino requiere inversión y mejoras estructurales, y pidió diálogo entre sectores públicos y privados para garantizar su mantenimiento y uso seguro.
El presidente de Independiente Santa Fe, Eduardo Méndez, se refirió de manera directa y enfática a la situación actual del estadio Nemesio Camacho El Campín, en Bogotá, señalando que la emblemática infraestructura deportiva requiere inversiones urgentes y manejo técnico adecuado para asegurar su operatividad y la seguridad de los asistentes.
En declaraciones recientes, Méndez afirmó que las necesidades de mantenimiento y adecuación del estadio son una realidad que no puede postergarse, debido a que el escenario ha mostrado problemas estructurales y de instalaciones que, a su juicio, afectan tanto a la experiencia de los aficionados como a los estándares requeridos para competencias nacionales e internacionales.
“Hay ciertos aspectos que son innegables: el escenario requiere trabajos que hoy no se han hecho, y esto hace indispensable que se abra un diálogo con las entidades responsables de la administración del estadio y con el sector privado para tomar decisiones que beneficien a todos”, expresó el dirigente deportivo durante un evento público donde también habló del presente del equipo cardenal.
Méndez enfatizó que, si bien históricamente El Campín ha sido una sede icónica para el fútbol colombiano y un punto de encuentro para aficionados, también enfrenta desafíos por su antigüedad y la falta de inversiones sostenidas en infraestructura, lo que se traduce en costos operativos elevados y en la necesidad de mejorar áreas como gradas, zonas de acceso y servicios complementarios.
Además, el presidente de Santa Fe instó a que el análisis de la situación del estadio contemple propuestas de largo plazo, que incluyan no solo el mantenimiento actual sino también proyectos que permitan modernizar el coliseo, integrando experiencia de aficionados, normativas de seguridad y potencial uso de tecnologías que optimicen su gestión y funcionamiento.
Las declaraciones se conocen en momentos en que diferentes actores del fútbol colombiano han manifestado preocupaciones por las condiciones de algunos estadios del país, en especial aquellos que sirven como sede de clubes con gran afluencia de público. El tema de la infraestructura deportiva ha sido recurrente en discusiones sobre el desarrollo y profesionalización de competiciones locales.
Aunque no se han anunciado planes concretos por parte de las autoridades distritales o nacionales para iniciar obras de envergadura en El Campín, Méndez insistió en que la viabilidad de cualquier proyecto de mejora debe estar sustentada en acuerdos claros entre el sector público y privado, con una hoja de ruta que no comprometa la operatividad del estadio en el corto plazo.
