Tras las fuertes precipitaciones e inundaciones en el departamento, expertos en salud advierten sobre el incremento de enfermedades transmitidas por el agua y vectores, y hacen un llamado a reforzar la vigilancia epidemiológica y las medidas preventivas en las zonas afectadas.
Las inundaciones que afectan al departamento de Córdoba y otras regiones del Caribe colombiano han encendido las alarmas de los especialistas en salud pública, quienes advierten que estas condiciones elevan el riesgo de brotes de enfermedades como leptospirosis, dengue y diarreas infecciosas, entre otras patologías asociadas al agua contaminada y a la proliferación de mosquitos.
La Asociación Colombiana de Infectología (ACIN) se pronunció tras la intensificación del frente frío y el consecuente desbordamiento de ríos y quebradas, señalando que el estancamiento de agua y la afectación de servicios básicos crean un ambiente propicio para la transmisión de ciertos agentes infecciosos.
Riesgo de enfermedades transmitidas por agua y vectores
Los expertos explican que la leptospirosis se transmite a través del contacto con agua o suelo contaminado con orina de roedores y animales infectados, un riesgo que aumenta cuando comunidades quedan rodeadas por aguas de inundación. Los síntomas incluyen fiebre, dolor muscular y malestar general, y pueden complicarse si no se atienden oportunamente.
Por su parte, enfermedades como el dengue y otras arbovirosis son transmitidas por el mosquito Aedes aegypti, cuya reproducción se favorece en aguas estancadas, recipientes sin cubrir y zonas con acumulación de desechos. “El riesgo de brotes de dengue se incrementa cuando hay grandes cantidades de agua sin drenaje adecuado”, señaló un infectólogo miembro de la ACIN.
Las infecciones gastrointestinales, que se manifiestan en forma de diarreas, vómitos y deshidratación, también son una preocupación importante debido al consumo de agua no potable o alimentos contaminados durante situaciones de emergencia por inundaciones.
Recomendaciones y acciones preventivas
Ante este panorama, la ACIN y autoridades sanitarias han insistido en varias medidas de prevención para minimizar los riesgos:
- Consumo de agua potable o previamente hervida, evitando beber directamente de fuentes contaminadas.
- Limpieza y desinfección de superficies y utensilios de cocina.
- Uso de mosquiteros, repelentes y eliminación de criaderos de mosquitos en recipientes que acumulen agua.
- Protección personal, como uso de botas y guantes, especialmente en zonas inundadas o con aguas residuales visibles.
También se ha instado a los residentes de zonas rurales y urbanas inundadas a estar atentos a síntomas como fiebre alta, dolor de cabeza, dolor detrás de los ojos (en el caso del dengue), malestar muscular, vómitos y síntomas de deshidratación, y a buscar atención médica oportuna si estos aparecen.
Vigilancia epidemiológica y respuesta institucional
Las autoridades de salud han reforzado la vigilancia epidemiológica en los municipios más afectados de Córdoba y departamentos vecinos, con el fin de detectar con rapidez cualquier brote que pueda surgir a causa de las condiciones climáticas recientes. Se ha coordinado la entrega de insumos médicos, vacunas y kits de desinfección, así como campañas informativas para la población.
La Oficina de Gestión del Riesgo ha llamado a mantener una coordinación constante entre entes nacionales, locales y el sector salud, para responder de manera efectiva tanto a los efectos inmediatos de las inundaciones como a los posibles incrementos de enfermedades infecciosas en las semanas siguientes.
