Luego de definir el orden de candidatos en la consulta, la coalición formalizará sus listas para Senado y Cámara, en medio de tensión interna por el reparto de curules y la incertidumbre sobre su personería electoral.
El 4 de diciembre, el Pacto Histórico formalizará la inscripción de sus listas al Congreso de cara a las elecciones de marzo de 2026. La decisión se da tras la consulta interna del 26 de octubre, en la que más de 2,5 millones de votantes definieron el orden de postulaciones al Senado y a la Cámara.
El bloque político ya reportaba la existencia de 535 precandidatos: 145 al Senado y 390 a la Cámara. Este paso formal permitirá convertir esas listas en candidaturas oficiales ante la autoridad electoral, siempre que se cumplan los requisitos administrativos y los plazos establecidos por la Registraduría Nacional del Estado Civil.
El proceso ha estado marcado por disputas internas. En varios departamentos hay molestia entre aspirantes, quienes cuestionan que algunos candidatos —a veces recién llegados o con perfil mediático— hayan obtenido puestos privilegiados en la lista, desplazando figuras tradicionales de la izquierda. Esa tensión pone a prueba la cohesión del bloque de cara a su apuesta por mantener o ampliar su bancada legislativa.
La inscripción del Pacto Histórico este jueves será un momento clave para definir su estructura política en el Congreso: servirá para cristalizar aspiraciones, mostrar su fuerza electoral y preparar el terreno para 2026. Pero también será una prueba sobre su capacidad de manejar tensiones internas y conciliar distintas corrientes internas. Si logran superar ese desafío con orden y unidad, pueden consolidarse como el eje legislativo del gobierno. Si no, podrían sembrar grietas que debiliten su presencia parlamentaria antes de empezar.
