El alto funcionario sostiene que sus directrices incluyen una restricción expresa para operaciones aéreas en zonas con posibles niños combatientes.
El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, ha ratificado que en las operaciones militares con bombardeos en Colombia existe una directriz presidencial clara: no llevar a cabo ataques aéreos si en la zona hay menores de edad.
Según Sánchez, aunque las Fuerzas Militares conservan la capacidad para ejecutar bombardeos, esta opción se limita cuando se sospecha que pueden estar presentes menores vinculados a grupos armados ilegales. “La orden del presidente de la República es clara: no realizar bombardeos si hay combatientes ilegales menores de edad”, aseguró el ministro.
El ministro subrayó además que, dada la complejidad del conflicto, “es muy difícil garantizar que no haya menores”, lo que refuerza su argumento de actuar con precaución en estas operaciones.
Este pronunciamiento se da en medio de preguntas sobre posibles bajas entre jóvenes combatientes tras recientes bombardeos. En este sentido, Sánchez ha enfatizado: “lo que mata no es la edad, es el arma”, y ha señalado que cualquier menor abatido en combates pierde la protección legal que podría tener como civil.
