Un ataque con vehículos aéreos no tripulados contra una instalación de las Fuerzas Militares en el sur de Bolívar dejó doce soldados heridos y genera nuevas preocupaciones por el uso de tecnología bélica por grupos armados.
Un ataque con drones, que las autoridades atribuyen al **Ejército de Liberación Nacional (ELN), dejó al menos 12 militares heridos en la base de formación y operaciones ubicada en el municipio de San Jacinto del Cauca, en el sur de Bolívar. La acción tuvo lugar en la madrugada de este miércoles, cuando varios vehículos aéreos no tripulados impactaron zonas internas de la infraestructura militar.
Fuentes oficiales informaron que de los afectados, la mayoría presentó traumas por explosión y lesiones leves o moderadas, por lo que fueron atendidos de inmediato por personal médico dentro de la misma base. Ninguna de las víctimas estaría en riesgo de muerte, según las primeras evaluaciones.
El ataque se suma a una serie de acciones del ELN en los últimos meses en distintas regiones del país, donde este grupo armado ha ido incorporando drones con explosivos o cargas dirigidas para hostigar a la fuerza pública. Según las autoridades, esta modalidad representa una adaptación de tácticas de combate y un aumento de capacidades ofensivas por parte de la organización.
El comandante de la unidad militar afectada señaló que las fuerzas están realizando la evaluación de daños, refuerzo de seguridad perimetral y medidas de protección adicionales, mientras se adelantan labores de inteligencia para dar con los responsables del ataque.
Este hecho ocurre en un contexto de profundo reto para la seguridad en el sur de Bolívar, zona donde operan múltiples grupos armados ilegales y que ha sido epicentro de combates, desplazamientos y violencia rural en años recientes.
El ELN, que en ocasiones no ha negado su autoría en estas operaciones, no se ha pronunciado oficialmente sobre el ataque hasta el momento. Las autoridades investigan los móviles exactos y coordinan acciones para fortalecer la presencia estatal en la región.
Mientras tanto, la comunidad civil cercana a la base expresó preocupación por el uso de drones armados, una modalidad que —según expertos en seguridad— marca un giro tecnológico en los esquemas de confrontación entre grupos armados y el Estado.
