La Corte Suprema aprobó la extradición de Gonzalo de Jesús Ramos Santos para responder por su presunta participación en una red vinculada a servicios de inteligencia extranjeros.
Las autoridades colombianas mantienen detenido a Gonzalo de Jesús Ramos Santos, un joven de 22 años nacido en Soledad (Atlántico), tras ser capturado en julio de 2025 en la terminal de transportes de Barranquilla en cumplimiento de una circular roja de Interpol por cargos de espionaje y terrorismo, informó la Corte Suprema de Justicia.
La Sala de Casación Penal del alto tribunal emitió un concepto favorable para su extradición a Lituania, país que lo reclama por su presunta participación en una estructura criminal transnacional relacionada con servicios de inteligencia de la Federación de Rusia y por presuntos delitos de espionaje contra una empresa tecnológica europea que suministra drones en el contexto del conflicto entre Rusia y Ucrania.
Detalles de la captura y la investigación
Ramos Santos fue detenido al llegar a Barranquilla procedente de Bucaramanga, tras meses de seguimiento de las autoridades internacionales y nacionales. La Interpol había emitido una alerta roja en su contra a petición de las autoridades lituanas, que lo vinculan en un proceso penal identificado con el expediente No. 01-1-36396-24 por su presunta participación en actividades de inteligencia y terrorismo internacional.
Las investigaciones señalan que el joven ingresó a territorio europeo el 2 de septiembre de 2024, proveniente de Rusia, en un viaje que, según los investigadores, habría tenido como propósito recolectar información sensible y realizar labores de reconocimiento sobre una empresa que fabrica drones usados en operaciones militares en la guerra entre Rusia y Ucrania, presuntamente enviando material a otros miembros de la red en distintos países europeos.
Extradición y próximos pasos
Con el aval de la Corte Suprema de Justicia, ahora la decisión final sobre la extradición de Ramos Santos depende del Gobierno colombiano, que deberá evaluar la entrega al país solicitante —Lituania— para que enfrente los cargos formulados en su contra en ese territorio. El proceso judicial y diplomático seguirá los cauces establecidos por los tratados internacionales y las normas de cooperación penal entre naciones.
Aunque el joven se enfrenta a una solicitud formal de extradición por delitos graves, su familia ha expresado versiones discrepantes sobre su presunta participación en estos hechos, sosteniendo que no existían antecedentes relacionados con espionaje o terrorismo y que se trata de un malentendido familiar.
La captura y el proceso de extradición de Gonzalo de Jesús Ramos Santos marcan un caso de cooperación internacional en materia judicial y de seguridad, en el que Colombia participa con otro Estado para enfrentar delitos como espionaje y terrorismo transnacional, en un escenario que refleja la complejidad de las investigaciones sobre redes que operan en múltiples continentes.
