Liberaciones incluyen a opositores, activistas y extranjeros en medio de un giro político tras la captura de Nicolás Maduro.
Venezuela comenzó este jueves 8 de enero de 2026 un proceso de excarcelación de presos políticos, en lo que las autoridades describieron como un “gesto de paz unilateral” y una respuesta a las demandas de Estados Unidos tras la captura en suelo venezolano del expresidente Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses, según informes de medios locales y agencias internacionales.
La medida fue anunciada por Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional y hermano de la presidenta interina Delcy Rodríguez, y abarca un “número importante” de detenidos por motivos políticos, incluidos ciudadanos venezolanos y extranjeros, algunos de ellos de alto perfil, como opositores, periodistas y activistas.
Entre los nombres preliminares que circulan en listados facilitados por fuentes del sistema judicial y organizaciones de derechos humanos están Roland Carreño, Jesús Armas, Rafael Tudares Bracho, Enrique Márquez, Javier Tarazona, Rocío San Miguel, Juan Carlos Caguaripano y Juan Pablo Guanipa, así como varios ciudadanos españoles detenidos en Venezuela.
Contexto y motivos de las liberaciones
Las excarcelaciones se llevan a cabo tras intensa presión internacional, principalmente de Estados Unidos, que ha condicionado parte del diálogo político y diplomático a la liberación de presos políticos. Funcionarios estadounidenses, incluidos voceros de la Casa Blanca, han señalado que las liberaciones son parte de un “uso de palanca” para avanzar en cooperación con Caracas.
Estos movimientos también ocurren tras un cambio abrupto en el entorno político venezolano, luego de que autoridades de ese país asumieran funciones de forma interina al margen del expresidente Maduro, y en medio de tensiones internas sobre la legitimidad del régimen y la represión de disidentes.
El Gobierno chavista ha presentado la medida como un paso hacia la paz y la convivencia pacífica, aunque algunos grupos de derechos humanos advierten que las liberaciones, hasta ahora, han sido limitadas y parciales, y mantienen la exigencia de la excarcelación de todos los presos políticos que aún permanecen detenidos.
Reacciones y expectativas
Familiares de detenidos y organizaciones no gubernamentales han recibido con esperanza las noticias sobre excarcelaciones, aunque también han señalado la falta de transparencia oficial y la ausencia de cifras claras sobre el total de liberados. En varios centros de reclusión, como El Helicoide en Caracas, se han visto familiares y activistas esperando información oficial sobre las excarcelaciones.
Gobiernos de países con ciudadanos excarcelados, como España, han confirmado la liberación de varios de sus nacionales y han valorado positivamente el gesto, considerándolo un paso hacia la mejora de relaciones bilaterales y la protección de derechos humanos.
El inicio de la excarcelación de presos políticos en Venezuela marca un hecho significativo en un momento de reconfiguración política del país, con presiones externas y demandas internas que presionan por una transición más abierta y respetuosa de los derechos fundamentales. Aunque la medida podría aliviar algunas tensiones diplomáticas, analistas y defensores de derechos humanos subrayan que queda un número considerable de detenidos políticos cuya situación aún genera preocupación y demanda atención internacional.
